lunes, 13 de mayo de 2013

GloranthaHammer: Mostali



Tenía ya un poco abandonada esta sección sobre cómo crear un ejército típicamente gloranthano usando las miniaturas y las reglas del Warhammer, así que esta vez voy a explicar cómo jugar con una de las razas más repetidas en todas las ambientaciones fantásticas: Los enanos (o mostali a partir de ahora).
Como siempre, crearemos una mini lista de 500 puntos, suficiente para representar pequeñas escaramuzas sobre una mesa de tamaño medio y de paso, buscaremos la forma de que resulte lo más económica y variada posible.

La lista.
En primer lugar necesitamos un líder para nuestros bonitos mostali y realmente tenemos muchas opciones:  Señor del clan (si queremos un guerrero básico), Herrero Rúnico  (que proporcionará resistencia a la magia), Ingeniero (que mejorará nuestras máquinas de guerra) o un Matadragones  (si queremos algo más berserk). Cualquiera de ellas se nos queda por unos 100 puntos al módico precio de 12-13€
Aquí nuestro héroe.


Las tropas básicas no solo son necesarias y efectivas, sino que representarán el núcleo de nuestro mini ejército. Para ello disponemos de tres opciones: Guerreros del clan (guerreros básicos y tradicionales con hachas, escudos y armaduras pesadas), Ballesteros (si queremos abatir al enemigo desde la distancia) o Atronadores (igual que los ballesteros pero con arcabuces). Cualquiera de estas tres cajas vale 31€ actualmente y nos permite montar 16 enanitos por un valor aproximado de 250 pts.

Guereros del clan: Lentos pero seguros.

Finalmente podemos completar nuestras tropas con alguna cosilla puramente mostali como un Cañón, un Lanzavirotes (una ballesta gigantesca), o un Lanzallamas enano (para acabar de una vez con esos malditos aldryani). El precio de estas miniaturas es variable (21€ los cañones, 27€ el lanzallamas y 34 el lanzavirotes) y vienen a ser ciento y pico puntos, lo que completa nuestra lista.

Esto e sun arma de guerra y lo demás, tonterías.


En total tenemos nuestro ejercitillo a punto por unos 70€ de nada siempre que, claro está, lo compremos en la tienda y de la marca cara. Si buscamos segundas manos o marcas alternativas (que las hay, y muchas) la cosa se rebaja bastante.

Alternativas.
Los mostali tienen bastante variedad y todo queda bien encajado en el trasfondo de Glorantha. Podemos elegir dos tropas básicas en lugar de una máquina de guerra y tener un ejército puramente de infantería con guerreros cuerpo a cuerpo y a distancia. Podemos sustituir también las máquinas de guerra por tropas especiales tales como matadragones o mineros enanos (unos que van excavando bajo tierra), e incluso montar un mostali en un Girocóptero para atacar desde el aire.

Ampliando el ejército.
Lo dicho arriba: Cualquier cosa vale. Más héroes, más infantería, más tropas especiales, más artillería… El ejército mostali es fácilmente ampliable y a un precio no demasiado alto.

Y eso es todo por hoy. La próxima entrega analizaremos a los elfos (aldryanis) para mostrar el lado opuesto a estos hombrecitos de piedra. Adiooos.

sábado, 4 de mayo de 2013

Elije tu propia aventura (Librojuegos pt1)




Hace muy poco se me ocurrió meterme en una de esas tiendas de cosas de segunda mano y me topé con uno de esos librojuegos que tanto abundaban a finales de los 80 principios de los 90. Estaba hecho polvo pero por 1 miserable € decidí llevármelo a casa para recordar viejos tiempos sin caer en la cuenta que soy un tío melancólico a un nivel de dar asco y claro, recordé viejos tiempos de mi infancia y me entró una necesidad obsesivocompulsiva por recuperar algunos de esos librojuegos.

Recuerdo tener toneladas de libritos de esos en mi antigua casa, de varias colecciones y recuerdo leerlos una y mil millones de veces cuando era niño, hasta que descubrí los juegos de rol y los fui dejando de lado (aunque durante un tiempo fui capaz de combinar a la perfección ambas aficiones). En esos tiempos los librojuegos abundaban en las librería y papelerías de cualquier lugar de España y los más famosos y de los que voy a hablar en esta entrad son los llamados “Elije tu propia aventura” que, a pesar de ser los más malotes de todos, acabaron dando nombre a todos los demás, como sucedió con Danone y los yogures.

La edición en catalán era azúl y no roja


Esta colección estaba formada por libritos pequeños de lectura sencilla y enfocada a un público joven, preadolescente; Su característica principal era que su lectura no era lineal sino que en ciertos puntos se daba la opción al lector de elegir entre varios caminos diferentes, cambiando así el transcurso de la historia y dando la oportunidad de llegar a diferentes finales, con lo que la relectura estaba asegurada. Como he dicho, era un sistema sencillo que no requería tiradas de dados o complicaciones adicionales y tenía aquello que yo llamaba “muerte aleatoria” que significa que nuestro protagonista podía morir según el camino elegido sin ningún tipo de lógica; es decir, el libro te decía: “¿Vas a elegir el camino de la derecha o el de la izquierda?” y luego resultaba que elegías el de la izquierda y te atropellaba un camión. A pesar de eso, el libro podía ser empezado otra vez y debías acordarte de ir por la derecha la próxima vez.



Así que “elije tu propia aventura” es la colección menos valorada hoy en día debido a su simpleza, pero sirvió de punta de lanza para que muchas otras, de las que ya iré hablando en futuras entradas, llegaran a nuestras casas.