sábado, 7 de noviembre de 2026

Multiaventura: aquellos olvidados librojuegos

 




Mucho se ha hablado en este blog de librojuegos, de sus principales y más emblemáticas colecciones y de su influencia en el mundo de los juegos de rol. Pero poco se ha nombrado (más bien nunca) la que fue una de las más desesperadas publicaciones al respecto y como a pesar de los esfuerzos de sus editores cayó en el más profundo pozo del olvido. Pero tranquilos que aquí estoy yo para hacer justicia... O quizás no.

Corrían los años ochenta y la industria de los librojuegos empezaba a llamar la atención de las editoriales, que veían un filón de ventas en todos esos niños y adolescentes que no podían esperar a que salieran las primeras consolas domésticas y ordenadores personales decentes. Eran unos tiempos en los que Elige tu propia aventura era un título conocido y que no podía faltar en ninguna casa, mientras que las series de Altea Junior lo petaban entre el público más maduro. Y fue entonces cuando una pequeña editorial llamada Ingelek, decidió tirarse a la piscina del librojuego, y además lo hizo a lo grande.

Con el directo título de Multiaventura publicaron una veintena de librojuegos escritos por autores diversos (así como sus calidades) e ilustrados por dibujantes tan selectos como el legendario Alfonso Azpiri, y todo ello a color y en tapa dura, para marcar la diferencia con otras colecciones similares. Pero por algún motivo, tal derroche de habilidades artísticas y buen gusto estético no fueron suficientes y la colección quedó relegada a un segundo (o incluso tercer) puesto en la memoria colectiva de los aficionados, desapareciendo prácticamente de la existencia.

¿Y como conocí yo la colección? Pues este es un relato que no puede ser contado en este blog, pero del que podéis disfrutar en su totalidad, sin censura ni exageraciones, en este.

Y ahora os dejo con algunas de las bellas ilustraciones que nos ofrece la colección.