jueves, 3 de diciembre de 2015

Dungeons&Cthulhu: Lo que no pudo ser.



Quien esté un poco metido en esto de las novedades roleras, el Google+ y el tema crowdfundings (mecenazgos para los que no sepamos inglés), anda por ahí un interesante proyecto llamado Dungeons&Cthulhu que combina los Mitos Lovercraftianos con la espada y brujería de toda la vida. Debo reconocer que por lo que he podido ver, el juego está muy bien logrado; la ambientación es interesante (un imperio corrupto y decadente al que apenas le quedan fuerzas para enfrentarse a las abominaciones), unas ilustraciones geniales, un sistema de creación de personajes que recuerda a aquél mítico Warhammmer y que además tiene un factor que me parece esencial hoy en día a la hora de sacar adelante un proyecto así, que es la comunicación directa y constante con los seguidores. Pero a pesar de eso, el proyecto parece no haber cumplido las expectativas y acaba de ser cancelada su publicación ¿Y por qué ha sucedido algo tan horrible? Pues eso es precisamente sobre lo que he estado reflexionando estos días.

Ante todo quiero aclarar que yo NO he sido mecenas del D&C. Me gusta el juego; me parece atractivo, me gustaría tenerlo y leerlo, pero… Hay varios factores que me disuadieron a pagar por él, los cuales expondré a continuación.

1º: La sobresaturación de novedades.
Hoy es el D&C, pero mañana será otro, y otro, y otro… Los mecenazgos han abierto las puertas a muchos creadores de juegos que antes no veían posible sacar adelante sus proyectos. Antes comprábamos aquellos juegos que habían sido “elegidos” por las editoriales, mientras que ahora tenemos un abanico de juegos tan grande frente a nosotros, que, al menos en mi caso, me empacha.

2º: Las ventajas a los primeros compradores.
Se ha puesto muy de moda en los mecenazgos dar recompensas especiales a los primeros en aportar dinero al proyecto. Eso es bueno, ya que hace que el principio del mecenazgo sea más vistoso al comenzar con mucha fuerza, pero a los que no llegan a tiempo puede resultarles molesto. “¿Por qué voy a pagar yo 50€ por algo que a 20 tipos antes que yo les ha costado 40?”. En mi opinión, esto acaba siendo contraproducente.

3º: Los pu… ñeteros pdfs.
Los odio. Lo reconozco. Reconozco que los odio y que es una opinión totalmente subjetiva a causa de mi inutilidad con las “nuevas” tecnologías; pero sea como sea, los pdf me parecen “premios de consolación” más que verdaderos logros a desbloquear. Soy totalmente consciente del trabajo que hay tras ellos (redacción, ilustración, maquetación, etc…) pero una vez llegan a mis manos acaban perdiéndose entre carpetas, subcarpetas y archivos y al final siempre acabo borrándolos sin querer y olvidando que alguna vez existieron.

4º: Los lujos y las mierdas.
Está clarísimo como el agua de Cardó que cuando uno trabaja en un proyecto, se lo curra mucho y está orgulloso de él, quiere verlo publicado de la mejor forma posible (tapa dura, papel de calidad, a todo color, cordelito para marcar las páginas…) pero al comprador casual no le parece tan importante. Yo, a nivel personal e intransferible, tratándose de un libro que no anhelo con toda mi alma y del que no tengo garantías de que sea de mi total agrado, prefiero pagar menos y tener un acabado más humilde.  Es decir: Pagaría con gusto 20 o 25€ por un D&C, pero no 40€ por un libro que no he podido ni ojear ni hojear porque, entre otras cosas, todavía no existe. Y precisamente esto me lleva al siguiente punto.

5º: Quien espera, desespera.
Pagar por algo que te llevas a casa en el momento es muy bonito. Pagar por algo que van a mandarte vía urgente y va a tardar entre 24 y 48 horas puede impacientar. Pero pagar por algo que tardará meses y cuyo acabado no hemos podido ver, ni leer opiniones ni nada… Es complicadillo; si no que se lo digan a los pardi… a los mecenas, perdón, del Heroquest 25 aniversario. Y precisamente, el D&C tenía el plus desesperante de que el juego ni siquiera estaba terminado todavía (¡!), con lo que amenazaba con tardar todavía más.

Y lo dicho. Me parece una verdadera pena, ya que tener que interrumpir un proyecto nunca es gratificante para nadie, aunque ya han anunciado que lo van a retomar cuando tengan el juego acabado y que lo harán con otro formato más económico, con lo que probablemente esta vez me lo plantee más seriamente. 

La verdad es que molar... mola un huevo.

7 comentarios:

  1. Interesante y acertada reflexión. Y curioso que comentes sobre este juego en particular.

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    1. Gracias Sr.
      He comentado sobre este juego porque me interesó a primera vista, me gustó a segunda, pero no llegué a "mecenar" por lo arriba expuesto.
      Espero que en el segundo intento corrijan un par de cosas y contarán con mi apoyo (y el de otros muchos, presumo).

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  2. Acertado en términos generales (no suelo leer publicaciones de este tipo).
    La única pega es la mención a los mecenas de cierto juego de mesa. Desafortunada, grosera e hiriente.
    Saludos.

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    1. Saludos Eugenio.
      Me alegro de que coincidamos en términos generales (yo tampoco acostumbro a leer cosas así).
      En cuanto a la desafortunada mención... Solo puedo decir que tengo muchos amigos mecenas del HQ25 y que son personas maravillosas.

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  3. Bueno, lo más importante de reseñar quizás sea que es una ambientación y mecánica que no pegan ni en cola. Ya se intentó y el resultado fue malo.

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    1. A mi no me parece tan descabellada la idea. Desconozco anteriores intentos, pero yo le daría una oportunidad.

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  4. Para que un D&C si existen en el mercado cosas como Poketulu que ya solo por el nombre da mucho de si. Que conste que no lo he jugado, pero su creador me lo intento vender en su tiempo con mucho entusiasmo y con ese brillo en los ojos que solo un joven e inocente niño al que aun el mundo no ha pisado ni humillado puede tener.

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