Mostrando entradas con la etiqueta Comic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comic. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de enero de 2024

Tortugas por el tiempo: un tebeo delux

 

Quizás sea por todo el tiempo que llevo encerrado en esta cueva aislado del mundo exterior, o puede que simplemente por el hecho de hacerme mayor y dejar de adaptarme al ritmo natural de la vida moderna, pero lo cierto es que me está costando entender ciertas cosas.

En mis tiempos, los buenos tiempos, la información llegaba con cuentagotas y esperaba a que nosotros, potenciales consumidores de la novedad, la descubriéramos, meditáramos y decidiéramos qué hacer con ella. Hoy en día, en cambio, las noticias nos bombardean, las novedades dejan de serlo en cuestión de semanas y lo que para nosotros, señores y señoras que ya han vivido sus mejores tiempos, son flamantes novedades, para aquellos que llegaron después son ya retazos del pasado. Y sí, hablo de cosas de frikis, como no.

El relato que viene a continuación, un coñazo insoportable y que encima voy a escribir con la prosa más densa y tupida que soy capaz de perpetrar, lo aviso por si alguien quiere dejar de leer ahora tenga la oportunidad de escapar hacia otras redes sociales más inmediatas con gatitos y generosos escotes bamboleantes, sucedió iba a decir antes, hace tan solo unos meses, hallándome yo tranquilamente reclinado en mi sofá.

Ese día estaba repasando mis redes sociales y encontré en manos de un conocido mio una edición del cómic de Las tortugas ninja inédito en España hasta ese momento; se trataba de “Tortugas en el tiempo”, una saga que inspiraría uno de mis videojuegos favoritos de todos los tiempos. Exhalado por ese hallazgo, me lo apunté en mi lista de cosas imprescindibles, justo entre pasar la ITV del coche y arreglar esa tubería que deja escapar humedad y me llena la pared del pasillo de caras de belmez.

Acudí al cabo de unas semanas a la tienda de tebeos más próxima a mi hogar y lo busqué entre estanterías repletas de novedades pero no estaba, así que pregunté a la chica de la tienda y me respondió con un “Ufff, es que ese cómic fue una edición delux y ya está agotado. Te lo puedo pedir pero no sé yo…” a lo que yo le respondí “¿Y la edición normal tampoco está” y ella dijo “No, solo sacaron la delux” y yo repliqué que “Si solo existe la delux entonces qué la hace delux si no hay una normal con la que compararla?” a lo que ella me respondió con silencio e incomprensión, es decir que no me respondió en realidad.

Visto que conseguir el cómic de mis sueños no iba a ser tan fácil porque solo habían hecho una tirada limitadísima para compradores con buenas piernas, acudí al mercado de segunda mano donde descubrí que los precios estaban tan inflados que comprarlo sería un acto de inmoralidad y depravación extremo, con lo que decidí resignarme, que es algo de lo que gozo de gran experiencia y habilidad.

Pasaron las semanas y yo seguía sumido en mi tristeza autoinducida al no haber conseguido satisfacer una necesidad también autoinducida, con lo que menos por menos más, y más es mal siempre, hasta que me llegó un mensaje de wassap de la chica de la tienda diciéndome que por una de esas carambolas de la vida había conseguido un ejemplar del cómic y me lo estaba guardando. Y en ese momento podría haberme preguntado de donde había sacado esa muchacha mi teléfono y por qué motivo había seguido con la búsqueda del tebeo a mis espaldas y sin mi conocimiento, pero lo atribuí a que me habría encontrado atractivo y se habría obsesionado conmigo y le quité toda la importancia.

Corrí como una gacela herida de muerte con una manada de leones a sus espaldas hasta la tienda y me hice con el tebeo tras pagar una cantidad desproporcionada del dinero que cada vez me cuesta más ganar y regresé a mi casa para deleitarme con su lectura. Era una edición delux de verdad, con su tapa dura y su funda de plástico impresa a todo color, pero cuando lo abrí, noté que algo no iba bien. Texto, mucho texto, cuatro páginas de cómic y más texto. Quizás lo que tenía en las manos era un pedazo de la historia del cómic independiente de Estados Unidos y una explicación del porqué mis héroes verdes favoritos han llegado donde han llegado, pero yo quería ver a las tortugas viajando por el espaciotiempo y zurrándose con cavernícolas, cowboys y piratas, pero… Luego algunas páginas más de tebeo y acto seguido las mismas páginas en blanco y negro, bocetos, los guiones en inglés… ¿Qué mierdas me había comprado?

Volví a la tienda corriendo como una manada de leones detrás de una gacela herida de muerte pero extrañamente veloz, abrí el cómic delante de la chica y le pregunté “¿Qué es esto?” a lo que ella respondió “Lo que tú pediste. La edición delux de Tortugas en el tiempo y que contiene el capítulo en el que colaboró Richard Corben, uno de los grandes ilustradores de…” pero la interrumpo con “Me da igual quien sea ese señor. He pagado un dineral por un libro de ochenta páginas que solo contiene treinta de tebeo. Me siento profundamente estafado y…” hasta que ella me interrumpe con “Por eso es delux. Porque es una innecesaria ampliación de un material original escaso que se puede vender a coleccionistas por un precio muy superior al real”, a lo que me repito a la desesperada diciendo “¡Si no hay edición normal no puede haber delux! Porque si solo hay delux la delux es la normal” y ella me pregunta “¿Me estás diciendo que pagarías más por una edición ampliada de esta que ya tienes? Enviaré la sugerencia a la editorial” y yo me marcho mientras teclea animada y salgo a la calle y me siento en un banco del parque como una gacela que ya se ha cansado de correr y espera a que los leones la devoren para descansar en paz de una vez.

Y me quedo observando a la gente pasar, y veo parejas que hablan animadamente volviendo de hacer la compra, chavales recorriendo las aceras con patinetes eléctricos no voladores (mierda de futuro que ni eso nos ha dado) y coches retumbando con música que no me gusta. Yo que creía que los años me volverían más sabio, más respetado y más interesante… Y solo me he quedado atrás, buscando revivir sensaciones de un pasado que ya no volverá.

Y regreso al agujero al que llamo hogar, y me reconforta el olor de ese mueble nuevo, la visión de los libros ordenados en mis estanterías y los ruidos del niño de la vecina que crece ajeno a todas las cosas que le esperan en esta vida. Guardo el tebeo en el estante dedicado a las tortugas ninja y la verdad es que no queda tan mal; quizás no haya sido un dinero tan mal invertido después de todo...

Me duele la espalda, creo que me voy a acostar.

lunes, 24 de octubre de 2022

Vamos a ponernos al día otra vez.

 

 Los días pasan raudos y con ellos las semanas, meses y años, y mientras seguimos con nuestras rutinas cotidianas quedamos tan absortos con lo trivial que no nos damos cuenta de que cada latido de nuestro corazón nos acerca más y más a la muerte, como una cuenta atrás silenciosa y letal. Pero no nos pongamos dramáticos que de lo que quiero hablar hoy es de cosas. Cosas frikis.

Y es que aunque parezca mentira, sigo vivo y relativamente activo en estos mundillos de depravación cultural por los que me muevo, y hoy toca dar fe de ellos y comentaros un poco a qué me dedico cuando nadie me mira.

En primer lugar estoy jugando a wargames, más concretamente al Warhammer y afinando más aún al Kill Team. Este tipo de juegos, aunque no son puramente estratégicos pues hay un elemento de azar importante y a veces un desequilibrio importante entre facciones, proporcionan un combo interesante entre montaje, pintado y finalmente el juego en sí que me mantiene bastante entretenido y que además mantiene vivas mis relaciones con otros seres humanos.

También estoy jugando últimamente a juegos de mesa, así en general, sin orden ni preferencias, con un grupo de chavales que quedan todos los viernes para probar aquellos juegos que compran compulsivamente, casi seguro que para ocultar carencias y frustraciones de sus vidas mundanas que a mi me vienen de maravilla para poder jugar a cosas sin que repercuta en mi bolsillo.

Por otro lado sigo escribiendo, quizás menos debo reconocer, pero sí de una forma más eficiente. He vuelto a guionizar mi propio programa de televisión llamado "Dimensión raruna" en el que abordo temas paranormales, sigo escribiendo el comic de "Balas verdes" que podéis leer gratuitamente en Faneo y Webtoons y cuya segunda temporada acaba de estrenarse y además continúo con otros proyectos menos públicos pero que espero que vayan viendo la luz poco a poco.

Y también, contra todo pronóstico, he vuelto a asomarme tímidamente al mundo de los juegos de rol después de adquirir un lote de productos relacionados con Glorantha por Wallamierd y que han despertado de nuevo mis ansias de volver a dirigir alguna partida, quizás del nuevo RQG algún día no muy lejano. ¿Lo conseguiré? Yo apostaría a que no, pero el tiempo dirá.

Por lo demás, como siempre: crisis existenciales, episodiod depresivos, ataques de ansiedad, irritabilidad, agresividad repentina con resultados cómicos, persecuciones a través de bazares chinos tirandolo todo por el suelo, accidentes de parapente, doma de animales exóticos algunos de ellos que se creían extintos, visitas a ferias medievales y museos, búsqueda de la verdad en medio de este miasma de sociedad que se autofagocita incluyéndonos en el menú... ¡Ah! Y también cambié de puesto de trabajo.

lunes, 18 de octubre de 2021

Dragonball: La guia definitiva de visualización

Lo he intentado, os lo juro muy de verdad. He conseguido vaciar la mente, deshacerme de egos y prejuicios, ser uno con el universo y buscar la objetividad cósmica de la nada vacua, pero ni así. No soporto Dragonball Super, ni a nivel argumental ni dibujil ni ostias. Esa serie no hay por donde cogerla ya que capítulo tras capítulo es un Goku/Vegeta midiéndose las pollas mientras se pegan con monstruos de los más estrafalario que provienen de planos divinos cada vez más elevados y absurdos. Y eso no es lo peor. Lo puto peor es que la infamia ya tiene más capítulos, películas y merchandising que la serie original, por lo que lentamente va eclipsándola cual vaca cagando encima de una amapola. Y es justo por este motivo, por toda la gente que todavía es ajena a la serie, ya sea por juventud o por haber pasado toda la vida viviendo en un campamento amis, que he decidido crear una guía de visionado de la serie, para poder disfrutarla evitando todos los subproductos de relleno (véanse OVAs, Gts y otras miserias) y no sentirse abrumados ante la cantidad de material existente. ¿Preparados? Pues vamos allá.


Primera parte: Bola de dragón (la serie clásica de toda la vida.

  

Desde que Goku se encuentra con Bulma, Yamcha y Oolong emulando a aquellos cuatro viajeros que emprendieron un camino increíble en el clásico chino “Viaje al oeste” pasando por los gloriosos torneos de artes marciales, la lucha contra el ejército de la Red Ribbon y finalmente el combate en dos partes (una de niño y otra como adulto) entre Goku y el Rey de los Demonios Piccolo (o Corpetit) nos encontramos ante la saga clásica e imperdible. Un camino del héroe en toda regla lleno de aventuras, personajes entrañables y ascensos moderados de poder.



Segunda Parte: Dragonball Z (desde que llega Raditz hasta que explota Namek)

 


Aquí se descubre que Goku en realidad se llama Kakarot y es un extraterrestre enviado a la tierra para destruirla pero que salió mal y se volvió bueno. Ahora sus congéneres vienen a reclamarlo para que se una a su señor conquistador de planetas Freezer, pero él se niega y acaba explotando todo. Esta saga, aunque algo cogida por los pelos, tiene sus momentos buenos, como las peleas contra los sayan, las carismáticas Fuerzas especiales de Freezer o el momento épico en el que Goku se hace rubio.


Tercera parte: Dragonball ZZ (Saga de Buu)

 

Pues sí. Aquí nos saltamos toda la estupidez esa de los androides porque no tenía nada de sentido. Para empezar viene un pijo de un futuro apocalíptico para avisarles de que si no se entrenan mucho van a morir, a pesar de saber que tal acto solo creará otro arco temporal y su realidad no se verá alterada. Luego aparecen unos androides malos diferentes, luego los iguales pero distintos. Después empiezan a verse niveles de transformaciones totalmente inútiles para al final enfrentarse a Célula, el malo más cutre de la historia y cuyo objetivo en la vida es “destruir el universo”.

En la saga de Bu, en cambio, Goku empieza muerto (algo que nos encaja con el final contra Freezer) y la acción se basa en sus hijos, que son la leche de fuertes y tienen que enfrentarse a un mal venido del mundo de los dioses. En esta parte se recupera algo del humor de la primera saga, así como la rivalidad Goku/ Vegeta que termina en reconciliación al final de todo. Un final bien cerrado que solo podía continuar con…


Cuarta y última parte: Dr. Goku (serie de Youtube)

 


GT era la mierda, tanto que Súper la obvió para crear su propia mierda. Podemos prescindir de las dos, pero no de esta serie animada creada por unos fans mexicanos que supo condensar toda la historia de la serie y crear un argumento tan coherente como interesante.

En esta serie Goku se ha separado de su mujer, ha dejado la lucha y se ha sacado la carrera de medicina, por lo que vive junto a Nappa (guerrero del espacio resucitado) y Yamcha (su compañero desde el principio) mientras trata de ganarse la vida con una consulta privada. Pero viejos enemigos aparecerán para tratar que su plan fracase y nuestro héroe descubrirá los horrores de la vida como autónomo.


Y ya está. Cualquier otra cosa que veáis por la tele y no esté aquí arriba listada solo servirá para emponzoñar vuestra mente y convertiros en personas peores de lo que ya sois, que no quiero juzgaros pero uno ya tiene edad para saber como funciona este mundo.

martes, 5 de octubre de 2021

Vamos a ponernos al día.

 

Pues creo que ya iba tocando actualización. ¿O no?

Quizás no. Quizás este mundo bloguero ya está definitivamente extinto frente al imparable avance de las redes, tan inmediatas y breves ellas, tan cargaditas de imágenes, por no olvidar los vídeos de youtube, tan bien editados, claros y concisos… pero a pesar de ello me sigo viendo impulsado a pasar por aquí a decir algo, como una fe de vida, como un recordatorio de que sigo en la brecha, leyendo, jugando y teniendo inquietudes más allá del binomio trabajo-família que nos absorbe y que nos chupa de todo menos lo que nos gustaría.

Y ya que estoy aquí comentaré algunas novedades respecto a mi vida. Porque sigo haciendo cosas. Como ya sabréis, los juegos de rol han desaparecido de mis intenciones lúdicas, quedando relegados a funditas de plástico en estanterías (en primer plano eso sí) y bellos recuerdos del pasado. Y como ya sabréis también ahora mis esfuerzos se concentran en el Warhammer, más concretamente el Kill Team (segunda edición, que mola más a pesar de que a mi me gustaba la primera) aunque ando planteándome empezar con el Apocalipsis, un juego de la misma compañía que consiste en jugar ejércitos enormes con unas reglas simplificadas que evitan que la partida dure varios días. Pero ya hablaré de ello cuando llegue el momento.

Ahora mismo ando trabajando también (si es que se le puede llamar trabajo a algo que haces porque quieres y sin remuneración alguna) en el guion de un cómic llamado Green Bullets y que puede empezar a leerse desde ya en la página web de Faneo o en Webtoons si alguien prefiere la tira vertical. Y os recomiendo echarle un ojete porque personalmente estoy muy contento con ese trabajo, con los dibujitos de Ramon Sarlé, que se adaptan perfectamente a la historia que pretendo contar, y en la previsión de futuras páginas. Tanto me mola, he de decir, que he abandonado otros proyectos que tenía a medias para centrarme en esto únicamente y que encima me sobre tiempo para procrastinar.

Y por lo demás, como todo el mundo: Arrugarme, encorvarme, perder elasticidad en la piel y fuerza en los músculos para poder cruzar esta cuarta década de mi vida como una cometa de los chinos en medio de un vendaval. Pero ni así cesaré en mi empeño de seguir ahí. Porque no nos queda otra. Porque esta vida es un “algo o nada”.

Saludos.

martes, 8 de enero de 2019

Shadows of the past, un juego tortuguero ninjil.


Compro juegos con cierta regularidad, habitualmente más de lo que disfruto jugándolos, aunque en algunos casos el disfrute es más que suficiente por el simple hecho de buscarlos y contemplarlos en mi gloriosa estantería. Normalmente compro juegos como decía, de saldos, segundas manos, aunque en algunas ocasiones, como en fechas navideñas, me doy el capricho de comprarme alguno de esos gordos, de los que te dejas una pasta pero te llegan precintados y huelen a cartoncito virgen… Pero no nos perdamos en los detalles.
Desde hace un par o tres de años voy haciéndome con productos relacionados con las Tortugas Ninja, mis héroes de la infancia. Cómics oficiales, crossovers varios (Savage Dragon, Cazafantasmas, Usagi Yojimbo…) y como no, juegos. El juego de rol oficial es tan difícil de encontrar a un precio menos que abusivo que comencé a hacerme con juegos de tablero varios: el Heroclix (que tiene unas miniaturas impresionantes y ya pintadas aunque el juego en sí me parece algo flojo), el Dice Masters, una cosa rara llamada Showdown y por último el que va a ocupar la entrada de hoy: el novedoso y flamante Shadows of the past.

Este juego apareció hace relativamente poco vía mecenazgo y de forma casi exclusiva en estados unidos, por lo que hacerse con uno sin que te desintegraran el alma a base de aranceles, envíos e impuestos varios era realmente difícil. Pero tuve la potra de encontrar uno en una tienda especializada de Valencia y me lo autorregalé para navidad, que es una fecha muy de onanismos varios. Y aquí van mis impresiones sobre el juego.

Aquí el juego con todos sus componentes
¿Qué ofrece este TMNT Shadows of the past?
Pues en foros y páginas varias se anunciaba el juego como un “Sewer crawler” (que se traduciría como un juego de alcantarilleo en referencia al mazmorreo de toda la vida, supongo que ya lo habríais pillado pero yo lo aclaro porque conociendo a los lectores de este blog uno no puede fiarse) protagonizado como no por las cuatro tortugas ninja enfrentándose como tampoco podía ser de otra manera, a su archienemigo Shredder. Por lo visto estaba ambientado exclusivamente en los cómics originales, en los primeros números además, obviando completamente las series de televisión y películas. El juego cuenta con un buena cantidad de miniaturas (unas cincuenta me vienen ahora a la cabeza así de memoria) además como no de tableros, un cómic, fichas de personajes, mazos de cartas repletas de movimientos de artes marciales, libro de reglas, de aventuras y tokens variopintos, además de dados personalizados para cada tortuga y otros para los malos. ¿Qué podría fallar? Pues desgraciadamente unas cuantas cosas.
Por un lado, al abrir el juego me llama la atención algo. Las miniaturas efectivamente son numerosas y a mi parecer bastante bien esculpidas, pero… ¿Y Beebop y Rocksteady? ¿Y Splinter, April y Casey? ¿Y el Doctor Stockman y sus ratoneros? ¿Y Fugitoid y los triceradones esos? Por lo visto en el crowdfunding sacaron dos versiones distintas del juego: una completa (que vale millonadas en ebay) y otra castrada para los pobres y los que llegaron tarde (yo encajo en ambas descripciones) con solo una campaña y sin todos esos emblemáticos personajes. Mal.
Además las miniaturas tienen un ligero problema de proporciones ya que mientras que las tortugas y los soldados del clan del pie son más o menos de la misma medida, los campeones del clan les sacan un par de cabezas y los “tipos duros” del clan del pie son verdaderos gigantes. Y eso no me gusta. Me parece que se podrían haber hecho los líderes con mejores armas o ropas, pero no había necesidad de esa corpulencia. Viendo las miniaturas así en general me recuerdan mucho más al Zombicide que a lo que yo creo que debería ser un dungeon crawler de toda la vida. Y ahí viene el segundo punto oscuro de todo esto.

Aquí los malotes, entre los que hay varios gigantes ninja

¿Es realmente un juego de “alcantarilleo”?
Ni de coña. No sé si existirá una definición exacta de este tipo de juegos pero aunque el Shadows of the Past posee algunos elementos típicos de estos juegos como la figura de un director que lleva a los malos, las reglas de combate, misiones, etc. No posee ningún elemento de exploración. Los tableros (que por cierto sólo hay seis, a doble cara pero seis) son fijos, empiezan con las cuatro tortugas y los malos listos y hay que completar una misión determinada. Una vez más me recuerda al Zombicide pero con un master controlando a los malos y así en general, me parece más un juego de escaramuzas que uno de mazmorreo. Además no hay objetos que equipar ni niveles que subir, por lo que esa falsa sensación “rolera” que dan juegos como el Descent o el vetusto Heroquest aquí no existen.

La partida introductoria lista para jugar.


¿Significa todo ésto que me han tangado 60€ que podría haber invertido en bonos del estado?
Para nada, cuidado. Lo que pasa es que me hago mayor y me vuelvo un quejica, pero este juego no es ningún despropósito, simplemente lo han publicitado mal.
Por un lado las aventuras se desarrollan como si de un comic se tratara, alternando capítulos dependiendo del nivel de éxito de los héroes verdes en la misión anterior. Las acciones de las tortugas funcionan a través de cartas de acción que copian las técnicas que podemos ver en los tebeos e incluso algunas me parecen clavadas a las del videojuego “Turtles in time”, con lo que aunque los héroes no suban de nivel, no estamos limitados a realizar siempre los mismos movimientos.
Por otro lado tenemos un sistema que permite cooperar a un nivel extra, ya que los jugadores lanzan sus dados al unísono y pueden compartirlos con sus compañeros y decidir el orden de actuación a posteriori para así lograr otro nivel de cooperativismo. Y como no, los malos disponen de sus propias técnicas con lo que los jugadores nunca podrán predecir por donde les va a saltar la liebre.


El resumen final: TMNT Shadows of the Past es un buen juego pero que te deprime si ves lo que te perdiste por no ser “baker” de lujo en el kickstarter. Es un buen juego para tomárselo como un videojuego más que un juego de aventuras. Y sobretodo es un buen juego para olvidarse de “putear” a los compañeros ya que aquí no hay más recompensas que la victoria y la satisfacción del trabajo en equipo bien hecho. Como buenos hermanos. Como buenas tortugas.

-Lo mejor: Los carismáticos personajes, la sensación de estar haciendo artes marciales de verdad mientras juegas, las pizzas…
-Lo peor: El juego una vez destroquelado no cabe en la caja y no puedes cerrarla nunca más, que no tengo amigos a los que les gusten las tortugas y por ello no voy a poder jugar ni una partida medio en serio, que el día que me muera mis descendientes sacarán tantas cosas de las tortugas ninja del desván que pensarán que su abuelo estaba obsesionado... y tendrán razón.

domingo, 20 de mayo de 2018

Usagi Yojimbo: el juego de rol



Ya comenté en este mismo blog mis impresiones sobre el comic de Usagi Yojimbo, hasta el momento conocido por mi como “el conejo samurai ese” y cuan magistral obra de arte me había parecido. Y como suele pasar en estos casos, recibí varios comentarios, especialmente en G+ donde además de instigarme a seguir gastando dinero en esta serie, me informaban de que existía un juego de rol, ya descatalogado, del mismo. Ya no pude dormir por las noches.

Encontrar el juego en tiendas era aparentemente imposible a pesar de que en su día lo publicara una editorial todavía activa como es Nosolorol, así que tuve que introducirme en los bajos fondos ebayisticos y todocoleccionisticos y viendo que ni así, decidí adentrarme en el oscuro mundo del wallapop, donde igual te piden 500€ por un boli bic normal como intentan ligar contigo descaradamente. Y allí estaba, en manos de un señor que lo vendía a un precio irrisorio y aparentemente en perfecto estado me pude hacer con el libro que voy a comentar hoy:

Usagi Yojimbo, el juego de rol.

El libro tiene 200 páginas, tapa blanda y tamaño estándar con interior en blanco y negro y maquetación a doble columna con numerosas ilustraciones sacadas directamente de los comics. La portada es muy sencilla y muestra a Usagi con la espada en alto y la luna llena de fondo y curiosamente no dice nada de “juego de rol” ni qué vamos a encontrar en el interior. En el lomo sí que lo indica y la contraportada tiene un breve texto en el que explica un poco de qué va eso de los juegos de rol y que parece dirigido a los seguidores de los comics del conejo espadachín. Fue publicado en 2006 y en la primera página hay un bichito chafado, aunque sospecho que ese detalle es exclusivo de mi ejemplar.

La primera parte del libro tras la necesaria explicación de qué es un juego de rol y qué es eso de Usagi Yojimbo es la dedicada al trasfondo, historia y geografía de Japón. Para quien no lo sepa, la historia de Usagi se desarrolla en el Japón histórico, basándose en la historia real pero dejándose llevar también por los mitos y leyendas, consiguiendo un equilibrio entre historia y fantasía que seria mas cercano al “Tierra de ninjas” de RuneQuest que a “La leyenda de los cinco anillos”, por ejemplo. Luego tenemos una lista de los principales personajes que aparecen en la serie y ya vamos a la creación de personajes.

Me gustan los juegos que colocan la creación de pjs después del trasfondo y antes de las reglas. Me dan confianza, no sé. Creo que es muy acertado que los jugadores conozcan el mundo en el que se van a mover, luego elijan quiénes quieren ser y finalmente aprendan las mecánicas del juego, ya que así se evita el munchkineo (o como se diga) y se facilita la inmersión ambiental (toma ya).
En el caso de este juego nos dan a elegir los atributos básicos (Cuerpo, Mente, Voluntad y Velocidad), elegir la raza entre una gran variedad de animalitos, una profesión, habilidades, dones (una especie de habilidades especiales de uso limitado en algunos casos) y equipo.

El apartado de reglas es tan sencillo como curioso pues las tiradas se realizarán con dados mayores cuanto mayor sea la habilidad a usar, sumando dados adicionales por habilidad excepcional, atributos, carrera, dones… de modo que en uan misma tirada podremos lanzar gran cantidad de dados de distintas caras, pero no sumándolos si no eligiendo el mayor resultado. De igual modo se aplica en el combate (cuyas reglas son bastante más extensas y no voy a resumir aquí) y en las tiradas enfrentadas. A falta de probarlo en mesa podría apostar a que resulta cuanto menos, divertido.

Finalmente vienen las reglas de recuperación de heridas y dones, de creación de escenarios, listado de armas y como no, una aventura introductoria e ideas para crear las propias. Y como curiosidad final, una decena de hojas de personaje creadas y que representan a los personajes protagonistas del comic, incluyendo a Usagi por supuesto, así como un resumen de tableas.

En resumen y sin querer profundizar mucho en un juego que todavía no he tenido ocasión de probar, me parece un juego interesante, simple, simpático y que da al director la posibilidad de jugar las mismas aventuras del tebeo con los protagonistas originales o crear tramas complejas utilizando la gran cantidad de información del principio del libro.

Valoración final: Mola.

viernes, 20 de abril de 2018

Usagi Yojimbo, el ronin orejón




Hasta hace unos pocos meses, Usagi Yojimbo era para mi “ese conejo samurai de los tebeos” y realmente no me atraía lo mas mínimo. Me gusta bastante la cultura japonesa antigua, he dirigido en varias ocasiones el Tierra de Ninjas de Runequest, me he tragado (con deleite) unas cuantas pelis de Kurosawa y soy un absoluto fan de los videojuegos de Tenchu, pero lo cierto es que hay tanto material relacionado que me siento un poco saturado y este conejo orejón quedaba fuera de mis intereses. Pero estas navidades viendo la serie de las tortugas ninja con mi hija apareció el conejo haciendo un cameo y despertó mi curiosidad, la cual pude saciar al acercarme al poco a mi tienda de tebeos y encontrarme con un tomo enorme con las aventuras de este mamífero lagomorfo antropomórfico (que gilipollas me pongo cuando voy de listillo) y me lo llevé a casa para darle un vistazo. Y aluciné.

El tomo que me compré, una especie de biblia ilustrada de mas de 600 páginas lleva el título de “Usagi Yojimbo saga, volumen1”, aunque no es el principio de la serie si no varias minisagas recopiladas en no sé qué editorial, una de las cuales incluye otro cameo de mis queridas tortugas ninja. Comencé a leerlo con cierta decepción ya que me gusta comenzar las historias por el principio y además el hecho de que fueran todo animalitos me resultaba bastante chocante, pero no tardé en meterme de cabeza en la historia de Stan Sakai (el autor). Y es que este tebeo no es algo normal. Es una historia típica de samuráis (o ronin en el caso de Usagi) con toques de folklore japonés, fantasía y realismo en una proporción tan perfecta que al poco uno se olvida de que son animales lo que protagonizan esos relatos y acaba empatizando completamente con ellos.
 
Éste es el tebeo que yo tengo
Me considero un mal lector de cómics, ya que suelo leerlos de una forma muy superficial, sin recrearme demasiado en los dibujos y olvidándolos luego en un cajón, pero en este caso fui capaz de saborearlo lentamente, dosificado la lectura, repasando algunos capítulos y maravillándome con cada página, con cada conclusión, con cada ilustración… Entre esto y la cantidad de páginas me he tirado cuatro meses de lectura que he disfrutado como nunca. Así que ahora no me queda otra que  buscar mas material del bicho este, sean comics, rol o dibujos,  prepararme un buen cosplay conejero para los próximos carnavales y no sé, tatuármelo en el pecho o algo, ya veremos… Que a obsesivo no me gana casi nadie ;)

miércoles, 7 de marzo de 2018

Batallitas VS Warfare: La comparativa definitiva revisable




Esta entrada pretende ser una comparativa entre dos juegos que en realidad, son uno mismo: El clasico wargame “Fanhunter Batallitas” y el novedoso “Fanhunter Urban Warfare”. Mi intención no es la de hablar de sistemas de juego ni mecánicas generales de forma exhaustiva si no analizar las posibilidades y contenidos de cada juego para establecer similitudes y diferencias entre ellos. ¿Si? ¿Lo tenemos claro? Pues adelante.


Para quien no lo sepa, a principios de los años 90 apareció un juego de rol basado en el universo Fanhunter, creado por Cels Piñol. Ese juego, diseñado por un tal Chema Pamundi se hizo muy popular gracias al tono desenfadado del texto (no había un párrafo que no contuviera por lo menos tres gracietas) y a lo reducido de su precio (creo que cada librito costaba como mil pesetas, 6 de los actuales euros), lo que hizo que la gente no solo se lo comprara para jugar si no también para leerlo, tenerlo e incluso regalarlo. Como el éxito del juego de rol fue tanto, le siguió un wargame que se basaba en las mismas premisas de diversión y economía. Por aquellos años mi bolsillo no estaba para comprar miniaturas ni demás, así que agradecí la aparición del Fanhunter Batallitas y posteriormente su ampliación Suburbia, convirtiéndose en uno de mis juegos más jugados y disfrutados. Pero de aquello han pasado veinte años ya…
Relegado a un cajón, mi Batallitas estaba casi olvidado cuando me enteré de que Devir iba a sacar un juego basado en el mismo y llamado Fanhunter Urban warfare, esta vez acorde con los tiempos que corren, por lo que corrí cual galgo enconejado a por él. Los tiros y la violencia habían regresado a las calles de Barnacity y yo no quería quedarme al margen. Y ahora sí, vamos a por la comparativa esa.

1: Contenidos
Lo primero que uno ve al comparar ambos juegos son sus componentes.
El Batallitas se presentaba como un librito de tapa blanda y formato dina5 en cuyo retractilado (el plastiquito de fuera o precinto) venían cuatro tableros de cartulina impresos por ambas caras. Además teníamos los recortables, también en cartulina, para doblar y poner como personajes. También venía otra cartulina con los tokens. Resultado: Un formato mini, de cartulina no demasiado gruesa pero con ilustraciones muy bonitas y a color, que siempre se agradece.
El Urban warfare, en cambio, se presenta con una caja grande que incluye un mazo de cartas, fichas de las distintas tropas y personajes, dados de colores, tokens, elementos de escenografía (a modo de tokens mas grandes), cuatro piezas de tablero reversibles y 35 miniaturas de plástico. Hay que remarcar que desde las miniaturas al cartón de tableros y tokens son de gran calidad y justifican en cierto modo el elevado precio del juego, que son unos 70€
Aunque a primera vista el Urban Warfare sale ganado, hay que fijarse en otros detalles como que en el Batallitas venían cuatro facciones (fans, fans letales, fanhunters y tintín macutes) y en el Warfare solo dos (fans y fanhunters) y que el precio del nuevo juego es siete veces el del antiguo. Por otro lado, en el Batallitas existía el problema de que al ser todos los componentes de cartulina finolis, si a media partida alguien abría la puerta y había corriente de aire, podía salir el juego volando.
 
Aqui los dos juegos. ¿Adivináis cual es cual?
2: Jugabilidad
Ambos juegos funcionan con un sistema muy similar.
En el Batallitas cada miniatura disponía de unos puntos de acción con los que actuar (obviamente) durante su turno, mientras que en el Warfare eso se divide entre una acción de movimiento fijo y otra de acción. La diferencia no es demasiado notable y lo mismo pasa con las otras mecánicas: Fuego concentrado, cuerpo a tierra, alerta, coherencia de unidad… salvo algunos detalles, la sensación es la de estar jugando al mismo juego. Es cierto que en el Warfare han eliminado lo del “dado infernal” que daba mucha aleatoriedad al juego y han añadido una serie de habilidades al estilo warhammer como Armadura, Daño masivo, Parkour o Penetración X (oh si nena), así como algunas armas nuevas, además del modo de juego “Escaramuzas” para crear nuestras propias partidas basadas en puntos de tropa, pero en esencia viene a ser la misma experiencia de juego.

3: Longevidad jueguil
Todos sabemos que los juegos de tablero, al contrario que el rol o el parchís, acaban “quemándose” es decir que llega un momento en el que no queda mucho por ver/ disfrutar. Para ello en ambos juegos tenemos un modo campaña para jugarlo siguiendo un orden concreto y por qué no, coger ideas para crear nuestros propios escenarios.
En el vetusto Batallitas contábamos con un total de seis escenarios listos para jugar mientras que en el nuevo Warfare vienen ocho. ¿Mejor? Según como se mire, ya que a falta de probarlos, el hecho de que solo existan dos bandos (en lugar de los cuatro del Batallitas) puede que le quite mucha variedad.

Conclusión final
En el Urban warfare tenemos más cosas, hay magia, cartas de objetos que pueden encontrarse entre la escenografía… Pero leer el Batallitas es un cachondeo continuo y además el juego funciona a pesar de su alta aleatoriedad.
En mi humilde y despreciable opinión, el viejo batallitas ofrece mas diversión rápida, menos quebraderos de cabeza y además deja el regustillo de estar jugando a un clásico, eso si, lejos de ventanas abiertas, por favor. El Urban warfare, en cambio, es un juego actual, moderno y bien presentado, también rápido sencillo y divertido, pero que nos deja con las ganas de que salga la primera expansión, seguramente con los necesarios Tintín macutes y que implicará, como no, dejarnos algo mas pasta en el proceso.


Conclusión final ya del todo
Ahora que me doy cuenta, esta comparativa ha sido una pifia porque al fin y al cabo el Batallitas lleva la tira descatalogado y salvo que uno lo tenga en un cajón, si quiere jugar a escaramuzas en el mundo de Fanhunter no tendrá mas remedio que pasar por el aro de este Urban Warfare. Pero que no se diga que por mi no ha sido. Y una última cosa: Aunque suponga algo más de trabajo, tanto los tableros como los pjs son adaptables de un juego al otro, así que quizás se puedan combinas ambos para crear el megajuego perfecto e insuperable. Pero eso quizás en otra entrada…

martes, 4 de julio de 2017

El festival de las zanahorias (partida corta de Fengshui ambientada en el principio de Dragonball)





Por petición popular (y también porque no sabía con qué actualizar el blog) he decidio subir la partida que dirigí en el Expomanga de Novelda (ver entrada anterior) para deleite y disfrute de cuantos gustéis de leerla y,  porqué no, jugarla.


Antes debo apuntar, sin embargo, que se trata de una partida muy sencilla, con el sistema de Feng Shui (aunque fácilmente adaptable, que os voy a contar yo a vosotros, a cualquier juego) y diseñada para jugarse en un rato. No hay mucho más que decir, la verdad.

Más abajo adjunto los enlaces con la partida, una carpeta en la que están las hojas de pj listas para rellenar (sí, habéis oído bien) y un pequeño mapa que saqué de Google, por lo que quizás os suene, aunque viendo todos los que encontré, lo dudo.

-La partida (formato .odt) 
-Hojas de personaje (también .odt)

Y basicamente es esto. Es la primera vez que subo una partida, así que espero vuestras críticas (constructivas y destructivas, por supuesto), y que si alguien se anima a dirigirla le aproveche.

sábado, 24 de junio de 2017

Son Goku en el Expomanga





Nada más y nada menos que ocho ediciones son las que llevan celebrándose del Expomanga de Novelda de la mano de ALCN y con colaboradores de toda la provincia para dotar al evento de la máxima variedad posible. Y una de esas asociaciones invitadas es AOCAN (sí, aquí en esta zona gustan de nombres impronunciables) que no es otra que la que organiza las famosisimas Novelda Rolea y en la que yo colaboro de forma humilde pero decisiva, lo cual me lleva a… ¿Lo adivináis? Al Expomanga.

Ya hablé de mi experiencia dirigiendo el Cazafantasmas hace un par de años aquí  y también de mi opinión sobre los eventos dedicados al manga y al anime aquí así que voy a centrarme en la misión que me encomendaron, que era, como no, dirigir “una partida de algo”.
Y la partida elegida esta vez debía ser de algo relacionado con el manga, con lo que elegí Dragon ball, que ahora está de moda otra vez “gracias” a la infame y nauseabunda Dragonball Super (las peores animaciones de la historia para el peor argumento jamás creado), pero centrado en el principio de la serie. Tan tan al principio que todavía no se habría celebrado el primer torneo de las artes marciales. ¿Y el sistema? Como no, mi amado Feng Shui pero con algunas modificaciones para agilizar el juego.


La idea era jugar una partida rápida, divertida y poder largarme de allí antes de que la gente disfrazada de estar uars y atac on titan me arrollaran por un pasillo o me topara sin quererlo frente a una tienda de figuras y tazas de Goku y ello pusiera en riesgo mi vida. Y parece que la cosa salió bien.
Aparecieron cinco jugadores. La primera era mi hija, la cual vino conmigo y no fue ninguna sorpresa. Los otros dos una pareja con la que juego habitualmente y que ya me habían confirmado que asistirían. Y dos jugadores más, los cuales se apuntaron porque les amena… informé el día anterior. Resumiendo: Sorpresas pocas, pero casi mejor, ya que a veces en las jornadas se te sientan personajes a la mesa que te hacen replantear si la vida en la tierra está justificada hasta ese punto. Pero no entraré ahora en flashbacks porque aparte de comentar la partida, que tuvo un poco de todo (acción, patadas voladoras, kamehames a cocodrilos, tiros, desprendimientos…) quería comentar un dato que me pareció significativo y es que los cuatro jugadores (aparte de mi hija y yo, que quedamos fuera de esta valoración objetiva) eran personas muy agraciadas físicamente.

Y cuando digo “agraciadas físicamente” no me refiero a que tenían un pase sino que estaban muy alejadas de esos viejos clichés del friki gordo, encorvado y lleno de granos que tanto abundaba en mis tiempos. Eran cuatro especímenes humanos no sólo capaces de pasar desapercibidos entre la muchedumbre “normal” sino de destacar entre el resto. ¿Y a donde nos lleva esto? Pues a pensar que en un futuro no muy lejano, los roleros no solo seremos los dueños de grandes empresas y ocuparemos cargos importantes en política y administración, sino que dominaremos las pasarelas, crearemos tendencias y saldremos en mujeres hombres y viceinversa chillándonos si mundo de tinieblas es mejor que chulu o si advanced es más indi de lo que parece. Y nos arrancaremos los ojos. Como debe ser.

viernes, 5 de mayo de 2017

Jaco (un tebeo de Toriyama)


Me compré este tebeo el dia del libro pensando por su título que sería una de esas historias sórdidas de los años ochenta con yonkis melenudos, picoletos con bigote y clases bajas aspirando a medias ilusionadas con la transición y el brillante futuro que el PSOE prometía. Pero no. Jaco resulta ser el nombre de un personaje perteneciente a la Patrulla Galáctica que llega a la tierra para evitar que Songoku la destruya, siendo por lo tanto, una precuela de nuestra serie favorita Dragonball. Pero os cuento.

Resulta que a Toriyama le llevan frito; entre DBSuper y otras zarandajas parece que no quieren dejarle descansar en paz y a pesar de que el hombre sigue haciendo mangas de calidad, como la miniserie Kajika, publicada hace poco en un tomo en España, no dejan de insistirle para que amplie el universo Dragonball y al final acaban saliendo truñacos como los que estamos viendo últimamente.

En este caso, Jaco cuenta la historia de un miembro de la superélite espacial que lucha contra las fuerzas de Freezer y viaja a la tierra para interceptar la cápsula en la que vuela Kakarot (luego conocido como Son Goku) y eliminarlo antes de que crezca y se pula a la raza humana. Pero Jaco resulta ser un poco desastre y choca contra la luna, estrellándose muy cerca de una isla donde vive un viejo científico. A partir de ese momento el científico y Jaco comienzan a vivir aventuras varias tratando de conseguir los materiales para reparar la nave y que así Jaco pueda cumplir su misión. Claro que ya sabemos que no la cumple, ya que Son Goku va a sobrevivir para convertirse en el salvador del universo.

En mi opinión la historia no está mal del todo, pero se tuerce al final cuando se intenta cuadrar el final de la misma con el principio de Dragonball y encontramos ciertas incoherencias como que Goku no llega siendo un bebé sino un niño ya crecidito vestido con la armadura típica de los guerreros del espacio, mientras que Bulma cuenta solo con cuatro años de edad, lo cual hace que posteriormente las edades no nos cuadren. Todo muy raro y muy forzado en una historieta que estoy seguro que a Toriyama le sobrava y escribió con prisas para poder seguir disfrutando de los royaltis que le van ingresando los que están destrozando la que fue la mejor serie de nuestra infancia.
¿¡Pero que mierdas significa esto?¡

jueves, 13 de abril de 2017

Personajes mediocres: A-16



En esta sección me gusta meter tanto a personajes reales como ficticios y entre estos últimos tengo cierta predilección por los secundarios de Bola de Dragón, una de las series que más me ha traumatizado en toda mi vida. Y como ya tengo muy trillado al pobre Yamcha, esta vez hablaré de otro de mis favoritos como es el caso de A-16, el androide grandullón.

A-16, androide creado por el malvado Dr. Guero del ejército de la Red Ribbon y según él, un total fracaso, apareció por primera vez en la llamada “saga de los androides” y fue despertado por A-17 justo en el momento de rebelarse contra su creador. Cabe decir que en ese momento de la serie, A-16 era con diferencia el ser más poderoso que existía y que podría haberse pulido a los otros androides, a Goku y compañía e incluso al mismo Celula, pero no. A-16 era un bonachón ecologista que solo pensaba en pasearse por ahí mientras esperaba que Goku se le cruzara en su camino para eliminarle que era al fin y al cabo aquello para lo que le habían programado.

La primera y única vez en la que sacó los puños (literalmente además) fue luchando contra Celula (segunda forma, la más fea) pero ya cuando era demasiado tarde, ya que éste alcanzó la perfección del cuerpo y le voló la cabeza, o al menos media. Después de ser reconstruido apareció en el torneo de Celula y allí tuvo la oportunidad de lucirse haciendo el ridículo más espantoso al intentar detonarse con un explosivo que ya no estaba alojado en su cuerpo. ¿Sabéis cuando vuestra madre os dice que le ayudéis a abrir un bote de garbanzos pero no podéis? En ese momento es destrozado por Celula y de él solo queda una cabeza que logra, eso sí, despertar la fuerza oculta de Gohan a base de hacerse el tristeresante.
 
Al final A-16 juega un papel tan pasajero en la serie que nadie se molesta ni en reconstruirlo ni resucitarlo y de él solo queda el recuerdo de ese tipo grande que molaba al principio pero que no hacía nada más que mirar pájaros y ser todo lo bueno que puede ser alguien obsesionado en matar  a un completo desconocido.