viernes, 13 de julio de 2018

Todavía sigo por aquí




El motivo de esta entrada no es hacer una reseña ni una reflexión lúdica ni una de esas anécdotas tan graciosas de cosas que parece como que me las invento pero no. El motivo de haberme puesto a escribir después de tanto tiempo es precisamente el de pedir disculpas por haber estado tanto tiempo sin escribir aquí. Y recalco lo de “aquí”.
Y ahora os podría contar que los blogs ya no son lo que eran, que la gente no los lee, que el mío menos aún, que mis libros, que el canal de youtube que no ve nadie, que la familia y el trabajo y el calor y que se me ha roto el portátil y en verano estoy sin teclado… Pero voy a dejarme de excusas y resumir las cosas buenas, relacionadas con este hobby que estoy haciendo aunque no las cuente.
En primer lugar tengo los juegos de rol. Juego poco y como puedo, pero ahí voy resistiendo. De momento he logrado reunir a un grupo semifijo para jugar una partida semimensual estilo sandbox que he tenido la osadía d ellamar “pizza&rol”. Con la excusa de comer pizza nos reunimos una vez al mes (siempre intento que sea algo menos) para jugar. ¿Y a qué jugamos? Pues nada más ni nada menos que a Eldarad, ese suplemento tan injustamente denostado del viejo RQ de Joc, eso sí con las reglas de La sombra del rey demonio, que es un juego que me mola y es más mejor para con los nuevos jugadores que empezar a cortarles brazos con mi querido RQ.
Por otro lado y sin dejar el rol, tengo una campaña lista para jugar con mi pequeña de 50 Brazas (Savage Worlds) que estoy seguro de que le gustará y a mi me ayudará a dominar un poco ese sistema que he de reconocer que no tiene tantísimos adeptos por casualidad.
En segundo lugar sigo dándole (aunque menos) a los juegos de tablero. Tengo alguna nueva adquisición de la que hablaré en breve porque merece una entrada a parte, viejos juegos que he desempolvado y como no, ganas de descubrir cosas nuevas.
También he descubierto un nuevo juego de cartas (solo tiene 20 años) y aunque nunca salió en español, todavía se puede encontrar a buen precio en ebayes y demás y me gustaría tener y probar. ¿No sabéis cual es? Pues el Shadowfist, un juego de artes marciales basado en mi querido Feng Shui (o quizás fuera al revés) que solo por su temática ya merece la pena probar.
¿Y qué más? He vuelto a tener algún breve escarceo con el Warhammer que me ha hecho venir las ganas de pintar minis otra vez, estoy montando algo de escenografía, viendo pelis de chinos, leyendo rol, escribiendo mis cosas, peleándome con mi dibujanta (jódete Pérez Reverte), preparando lo que puedo de la nueva edición de las Novelda Rolea y… Bueno, creo que no está mal.
Resumiendo: Aunque ya no me pase tanto como antes por aquí, no es por no estar si no por no poder. Seguir sigo y cuando pueda… podré.
Que final más raro me ha quedado…

domingo, 24 de junio de 2018

50 Brazas (Savage Worlds), el videoanálisis.


Enlazo otro video de Youtube, esta vez hablando del magnífico 50 brazas para Savage Worlds. No os lo perdáis o vuestras vidas no habrán merecido la pena.




PD: El sonido es horrible.

martes, 5 de junio de 2018

De especulación y juegos de rol

Como sabréis, queridos y fieles seguidores, hace poco me abrí un canal de Youtube. ¿Por qué? No lo tengo muy claro. Lo que si tengo claro es que cmo todo lo que hago va a ser sumamente disperso, con lo que iré repartiendo los vídeos por mis distintos blogs según se adapten a las temáticas de éstos.
De momento aquí va el primero que trata un tema de sumo interés para esta nuestra bella afición.


domingo, 20 de mayo de 2018

Usagi Yojimbo: el juego de rol



Ya comenté en este mismo blog mis impresiones sobre el comic de Usagi Yojimbo, hasta el momento conocido por mi como “el conejo samurai ese” y cuan magistral obra de arte me había parecido. Y como suele pasar en estos casos, recibí varios comentarios, especialmente en G+ donde además de instigarme a seguir gastando dinero en esta serie, me informaban de que existía un juego de rol, ya descatalogado, del mismo. Ya no pude dormir por las noches.

Encontrar el juego en tiendas era aparentemente imposible a pesar de que en su día lo publicara una editorial todavía activa como es Nosolorol, así que tuve que introducirme en los bajos fondos ebayisticos y todocoleccionisticos y viendo que ni así, decidí adentrarme en el oscuro mundo del wallapop, donde igual te piden 500€ por un boli bic normal como intentan ligar contigo descaradamente. Y allí estaba, en manos de un señor que lo vendía a un precio irrisorio y aparentemente en perfecto estado me pude hacer con el libro que voy a comentar hoy:

Usagi Yojimbo, el juego de rol.

El libro tiene 200 páginas, tapa blanda y tamaño estándar con interior en blanco y negro y maquetación a doble columna con numerosas ilustraciones sacadas directamente de los comics. La portada es muy sencilla y muestra a Usagi con la espada en alto y la luna llena de fondo y curiosamente no dice nada de “juego de rol” ni qué vamos a encontrar en el interior. En el lomo sí que lo indica y la contraportada tiene un breve texto en el que explica un poco de qué va eso de los juegos de rol y que parece dirigido a los seguidores de los comics del conejo espadachín. Fue publicado en 2006 y en la primera página hay un bichito chafado, aunque sospecho que ese detalle es exclusivo de mi ejemplar.

La primera parte del libro tras la necesaria explicación de qué es un juego de rol y qué es eso de Usagi Yojimbo es la dedicada al trasfondo, historia y geografía de Japón. Para quien no lo sepa, la historia de Usagi se desarrolla en el Japón histórico, basándose en la historia real pero dejándose llevar también por los mitos y leyendas, consiguiendo un equilibrio entre historia y fantasía que seria mas cercano al “Tierra de ninjas” de RuneQuest que a “La leyenda de los cinco anillos”, por ejemplo. Luego tenemos una lista de los principales personajes que aparecen en la serie y ya vamos a la creación de personajes.

Me gustan los juegos que colocan la creación de pjs después del trasfondo y antes de las reglas. Me dan confianza, no sé. Creo que es muy acertado que los jugadores conozcan el mundo en el que se van a mover, luego elijan quiénes quieren ser y finalmente aprendan las mecánicas del juego, ya que así se evita el munchkineo (o como se diga) y se facilita la inmersión ambiental (toma ya).
En el caso de este juego nos dan a elegir los atributos básicos (Cuerpo, Mente, Voluntad y Velocidad), elegir la raza entre una gran variedad de animalitos, una profesión, habilidades, dones (una especie de habilidades especiales de uso limitado en algunos casos) y equipo.

El apartado de reglas es tan sencillo como curioso pues las tiradas se realizarán con dados mayores cuanto mayor sea la habilidad a usar, sumando dados adicionales por habilidad excepcional, atributos, carrera, dones… de modo que en uan misma tirada podremos lanzar gran cantidad de dados de distintas caras, pero no sumándolos si no eligiendo el mayor resultado. De igual modo se aplica en el combate (cuyas reglas son bastante más extensas y no voy a resumir aquí) y en las tiradas enfrentadas. A falta de probarlo en mesa podría apostar a que resulta cuanto menos, divertido.

Finalmente vienen las reglas de recuperación de heridas y dones, de creación de escenarios, listado de armas y como no, una aventura introductoria e ideas para crear las propias. Y como curiosidad final, una decena de hojas de personaje creadas y que representan a los personajes protagonistas del comic, incluyendo a Usagi por supuesto, así como un resumen de tableas.

En resumen y sin querer profundizar mucho en un juego que todavía no he tenido ocasión de probar, me parece un juego interesante, simple, simpático y que da al director la posibilidad de jugar las mismas aventuras del tebeo con los protagonistas originales o crear tramas complejas utilizando la gran cantidad de información del principio del libro.

Valoración final: Mola.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Savage Worlds (y que conste que esto no es una reseña)


Hace poco decidí actualizarme en lo que respecta a este mundillo rolero y sus tendencias y para ello me hice con un ejemplar del reglamento de Savage Worlds de HT Publishers ya que me resultaba curiosa la devoción de sus seguidores, la cantidad de escenarios que posee tanto en español como en inglés y la ingente cantidad de material “fanmade” del que dispone. Bueno… Decidir, decidir… Lo encontré de saldo en una tienda de segunda mano, lo reconozco, pero este dato es irrelevante a la hora de escribir esta entrada.

No voy a hacer un análisis del juego; para eso hay otros que lo hacen mejor y que incluso se leen TODO el manual, cosa que yo no soy capaz de hacer desde hace más de una década, pero sí quiero plasmar aquí algunas de mis primeras impresiones. La primera es que me parece que este juego cuenta con un sistema sencillo, con una inclinación clara a lo “old school” y creado para ser rápido y divertido. Se utilizan dados, tokens, cartas, miniaturas, plantillas (aunque las últimas tres cosas son opcionales) y va destinado a representar escenas de acción por encima de las narrativas. Lo segundo, sin embargo no me parece tan positivo y es que al tratarse de un reglamento ambivalente, el manual queda plagado de cosas que al final no usaremos (o no usaremos cuando juguemos a ciertas ambientaciones) como la magia, los objetos futuristas etceterísima. Y esto último que quede como opinión personal, ya que soy un desatre al ponerme a buscar en los manuales y encontrar “pescar con caña” junto a “movimiento en gravedad cero” en la misma página, me confunde todavía mas. Pero lo tercero y último que quiero destacar de este libro no hace referencia a mecánicas, sistemas o demás, si no a un párrafo muy concreto en la sección de consejos de dirección en el que da ciertas pautas para lograr jugar una partida. Vamos allá.

En este párrafo llamado “La noche de partida” los creadores del juego no se dirigen a los futuros jugadores como si fuesen chavales con todo el tiempo del mundo en sus manos si no que hacen mención a trabajo, familia, hijos… y aconsejan jugar por las noches, en un horario muy concreto (de 8 a 11 de la noche) para lograr reunir a la gente necesaria para la partida. No sé vosotros, que jugaréis y leeréis más juegos que yo, pero para mi fue toda una sorpresa encontrarme con este párrafo ya que pude visualizar a los creadores de este Savage Worlds como señores ya entrados en años que se encuentran con serias dificultades cuando quieren quedar para echar una partida. ¿Qué significa esto? Pues que el mundo del rol envejece y aquellos niñatos que jugábamos con 15-20 años ahora somos señores mayores con crios y esto ellos (los diseñadores) lo saben porque también han crecido con nosotros. ¿Es eso bueno o malo? Malo, por supuesto, ya que significa que nos hemos hecho viejos… y eso es algo que siempre va a peor.

Y ahora, como reflexión final, imaginar un manual de rol del año 2050 en el que se nos aconseja elegir un lugar tranquilo en el asilo para jugar, a poder ser cerca del gimnasio que nunca va nadie y tener preparadas las pastillas por si hay una escena de acción trepidante no nos de un patatús. No sé vosotros, pero yo me veo en esa tesitura. Y si no… El tiempo me dará la razón.

viernes, 20 de abril de 2018

Usagi Yojimbo, el ronin orejón




Hasta hace unos pocos meses, Usagi Yojimbo era para mi “ese conejo samurai de los tebeos” y realmente no me atraía lo mas mínimo. Me gusta bastante la cultura japonesa antigua, he dirigido en varias ocasiones el Tierra de Ninjas de Runequest, me he tragado (con deleite) unas cuantas pelis de Kurosawa y soy un absoluto fan de los videojuegos de Tenchu, pero lo cierto es que hay tanto material relacionado que me siento un poco saturado y este conejo orejón quedaba fuera de mis intereses. Pero estas navidades viendo la serie de las tortugas ninja con mi hija apareció el conejo haciendo un cameo y despertó mi curiosidad, la cual pude saciar al acercarme al poco a mi tienda de tebeos y encontrarme con un tomo enorme con las aventuras de este mamífero lagomorfo antropomórfico (que gilipollas me pongo cuando voy de listillo) y me lo llevé a casa para darle un vistazo. Y aluciné.

El tomo que me compré, una especie de biblia ilustrada de mas de 600 páginas lleva el título de “Usagi Yojimbo saga, volumen1”, aunque no es el principio de la serie si no varias minisagas recopiladas en no sé qué editorial, una de las cuales incluye otro cameo de mis queridas tortugas ninja. Comencé a leerlo con cierta decepción ya que me gusta comenzar las historias por el principio y además el hecho de que fueran todo animalitos me resultaba bastante chocante, pero no tardé en meterme de cabeza en la historia de Stan Sakai (el autor). Y es que este tebeo no es algo normal. Es una historia típica de samuráis (o ronin en el caso de Usagi) con toques de folklore japonés, fantasía y realismo en una proporción tan perfecta que al poco uno se olvida de que son animales lo que protagonizan esos relatos y acaba empatizando completamente con ellos.
 
Éste es el tebeo que yo tengo
Me considero un mal lector de cómics, ya que suelo leerlos de una forma muy superficial, sin recrearme demasiado en los dibujos y olvidándolos luego en un cajón, pero en este caso fui capaz de saborearlo lentamente, dosificado la lectura, repasando algunos capítulos y maravillándome con cada página, con cada conclusión, con cada ilustración… Entre esto y la cantidad de páginas me he tirado cuatro meses de lectura que he disfrutado como nunca. Así que ahora no me queda otra que  buscar mas material del bicho este, sean comics, rol o dibujos,  prepararme un buen cosplay conejero para los próximos carnavales y no sé, tatuármelo en el pecho o algo, ya veremos… Que a obsesivo no me gana casi nadie ;)

miércoles, 4 de abril de 2018

Esos juegos que recuerdo con cariño




De vez en cuando veo gente que hace listas sobre los juegos más vendidos, mejor valorados, a los que juegan más a menudo etc… Pero pocas veces veo listas (creo que nunca la he visto) que hable sobre juegos a los que uno les coge cariño, por un motivo u otro, y sea mejor o peor, se haya jugado mas o menos o le importe tres carajos al resto del mundo, se hacen un hueco en sus corazones roleros. Quizás porque este tipo de listas tan subjetiva son venden ni dan visitas y al final lo que todo bloguero de pro quiere es eso. Pero yo, como ya he perdido la esperanza de que éste sea un blog de referencia desde ahora hasta que me muera, voy a poneros mi top-5 de juegos de rol a los que les tengo cariño.

En primer lugar tengo que poner el Señor de los anillos básico, esa edición de Joc Internacional que venia con su cajita (o no) y sus mapitas (o tampoco). Fue el primer juego que dirigí, además con un éxito mas bien escaso al liarme y leer a los jugadores la parte dedicada al director y no permitirles mirar el trasfondo de los personajes que habían elegido. Salió mal pero eso es como el sexo, que al ser todos novatos no sabíamos como se hacía bien y quedamos relativamente satisfechos.
Durante una buena temporada ese sistema fue el mas usado en nuestra mesa de juego hasta que llegó el AD&D, juego del que no voy a hablar en esta entrada.

Luego llegó el Stormbringuer, también de Joc. Llevábamos ya un tiempo jugando los cuatro amigos de siempre cuando apareció Rafa, un nuevo miembro, con este juego bajo el brazo. Era mayor que nosotros, un poco raruno, tenía mucha experiencia (en el rol) y su misión era dirigir una sola partida para enseñarnos algunas cosas sobre nuestra recién descubierta afición. Acabamos jugando todo lo publicado por Joc y también lo de La Factoría.
El Stormbringuer/ Elric no solo nos dio muchísimas horas de juego sino que trajo a nuestras vidas a un amigo nuevo que aunque era mayor y algo raro, todavía seguimos en contacto hoy en día.

Otro juego a recordar era el Star Wars, también de Joc Internacional. Los que me conocéis sabréis que no soy muy fan de Star Wars; ni he visto las pelis ni sigo ninguna serie, libro o lo que pueda existir sobre ese universo. Es más, del juego de rol apenas jugamos un par de partidas. Lo que pasó fue que lo dirigía Cristian, el sexto miembro del grupo el cual al poco tiempo falleció en un accidente de trafico con tan solo 18 añitos. Quizás no recuerde mucho sobre ese juego, pero si recuerdo a Cristian, a su sentido del humor (esa nave espacial-vater era genial) y hasta día de hoy cada vez que veo la portada de ese manual recuerdo a ese amigo que ya no está. Por él y todas las horas que pudimos compartir, su Star Wars se ha convertido para mi en un juego especial (y espacial, juas juas).

Y para el cuarto voy a dar un salto editorial y de algunas décadas ya que saltaré al Cthulutech de Edge Entertainment. ¿Qué por qué ese juego? Sentaos junto al fuego pequeños, que s una larga historia.
Resulta que desde que me mudé, allá por los 25 años, no había encontrado un grupo con el que jugar medianamente fijo. La gente iba y venia, a algunos les gustaba, otros estaban por estar… Y así la desidia se apoderó de mi y acabé abandonando este bello hobby. Jugué a cartas, a muñequitos, a juegos de tablero… Pero no fue hasta dar con el Chtulutech en una estantería de ofertas en una librería que no fui capaz de volver a reunir a un grupo de jugadores estable. Por lo visto el juego le hizo gracia a la novia de un antiguo jugador que a su vez animó a otro y alguno mas que me saqué de la manga y voilá… De pronto volví a tener un grupo de juego estable con el que quedar de vez en cuando (una vez al mes era la media) y jugar. Jugar y jugar y terminar campañas y probar juegos nuevos y eso que algunos lamamos felicidad y alegría sin fin. Aunque bueno, como todas las cosas, terminó. Al final por compromisos, hijos, bodorrios y otras cosas la cosa quedó ahí. Pero nunca olvidaré ese resurgir temporal del buen rol. Del que se juega con buenos amigos con complicidad y ganas de vivir historias y aventuras.

Y finalmente… Tengo que volver a Joc Internacional. Y es que en mi etapa actual, la de coleccionista compulsivo, me hice con el Cazafantasmas, por estar diseñado por Gregg Stafford y también porque las pelis molan. Se me ocurrió leer este juego (no lo hago con todos) y me pareció una genialidad. Tanto que lo llevé a unas jornadas, reuní a un grupo de osados aspirantes a Cazafantasmas y pasamos una tarde divertida. Sin mas. Ni menos.
Puede parecer pobre, pero no lo es. Pasarlo bien dirigiendo en jornadas no es tan fácil y con el Cazafantasmas conseguí atesorar un recuerdo excelente. Además, he seguido jugando ocasionalmente con mi hija y eso ha hecho que el juego no se quede quieto en la estantería.

¿Habrá más? ¿Por qué no? Me gustaría pensar que dentro de unos años repetiré esta entrada añadiendo algún título mas, contar que he vuelto a jugar y que dirijo campañas de esas largas, que empiezan con unos personajes pidiendo limosna en un barrio de mala muerte para acabar convertidos en héroes legendarios….o al revés.


miércoles, 7 de marzo de 2018

Batallitas VS Warfare: La comparativa definitiva revisable




Esta entrada pretende ser una comparativa entre dos juegos que en realidad, son uno mismo: El clasico wargame “Fanhunter Batallitas” y el novedoso “Fanhunter Urban Warfare”. Mi intención no es la de hablar de sistemas de juego ni mecánicas generales de forma exhaustiva si no analizar las posibilidades y contenidos de cada juego para establecer similitudes y diferencias entre ellos. ¿Si? ¿Lo tenemos claro? Pues adelante.


Para quien no lo sepa, a principios de los años 90 apareció un juego de rol basado en el universo Fanhunter, creado por Cels Piñol. Ese juego, diseñado por un tal Chema Pamundi se hizo muy popular gracias al tono desenfadado del texto (no había un párrafo que no contuviera por lo menos tres gracietas) y a lo reducido de su precio (creo que cada librito costaba como mil pesetas, 6 de los actuales euros), lo que hizo que la gente no solo se lo comprara para jugar si no también para leerlo, tenerlo e incluso regalarlo. Como el éxito del juego de rol fue tanto, le siguió un wargame que se basaba en las mismas premisas de diversión y economía. Por aquellos años mi bolsillo no estaba para comprar miniaturas ni demás, así que agradecí la aparición del Fanhunter Batallitas y posteriormente su ampliación Suburbia, convirtiéndose en uno de mis juegos más jugados y disfrutados. Pero de aquello han pasado veinte años ya…
Relegado a un cajón, mi Batallitas estaba casi olvidado cuando me enteré de que Devir iba a sacar un juego basado en el mismo y llamado Fanhunter Urban warfare, esta vez acorde con los tiempos que corren, por lo que corrí cual galgo enconejado a por él. Los tiros y la violencia habían regresado a las calles de Barnacity y yo no quería quedarme al margen. Y ahora sí, vamos a por la comparativa esa.

1: Contenidos
Lo primero que uno ve al comparar ambos juegos son sus componentes.
El Batallitas se presentaba como un librito de tapa blanda y formato dina5 en cuyo retractilado (el plastiquito de fuera o precinto) venían cuatro tableros de cartulina impresos por ambas caras. Además teníamos los recortables, también en cartulina, para doblar y poner como personajes. También venía otra cartulina con los tokens. Resultado: Un formato mini, de cartulina no demasiado gruesa pero con ilustraciones muy bonitas y a color, que siempre se agradece.
El Urban warfare, en cambio, se presenta con una caja grande que incluye un mazo de cartas, fichas de las distintas tropas y personajes, dados de colores, tokens, elementos de escenografía (a modo de tokens mas grandes), cuatro piezas de tablero reversibles y 35 miniaturas de plástico. Hay que remarcar que desde las miniaturas al cartón de tableros y tokens son de gran calidad y justifican en cierto modo el elevado precio del juego, que son unos 70€
Aunque a primera vista el Urban Warfare sale ganado, hay que fijarse en otros detalles como que en el Batallitas venían cuatro facciones (fans, fans letales, fanhunters y tintín macutes) y en el Warfare solo dos (fans y fanhunters) y que el precio del nuevo juego es siete veces el del antiguo. Por otro lado, en el Batallitas existía el problema de que al ser todos los componentes de cartulina finolis, si a media partida alguien abría la puerta y había corriente de aire, podía salir el juego volando.
 
Aqui los dos juegos. ¿Adivináis cual es cual?
2: Jugabilidad
Ambos juegos funcionan con un sistema muy similar.
En el Batallitas cada miniatura disponía de unos puntos de acción con los que actuar (obviamente) durante su turno, mientras que en el Warfare eso se divide entre una acción de movimiento fijo y otra de acción. La diferencia no es demasiado notable y lo mismo pasa con las otras mecánicas: Fuego concentrado, cuerpo a tierra, alerta, coherencia de unidad… salvo algunos detalles, la sensación es la de estar jugando al mismo juego. Es cierto que en el Warfare han eliminado lo del “dado infernal” que daba mucha aleatoriedad al juego y han añadido una serie de habilidades al estilo warhammer como Armadura, Daño masivo, Parkour o Penetración X (oh si nena), así como algunas armas nuevas, además del modo de juego “Escaramuzas” para crear nuestras propias partidas basadas en puntos de tropa, pero en esencia viene a ser la misma experiencia de juego.

3: Longevidad jueguil
Todos sabemos que los juegos de tablero, al contrario que el rol o el parchís, acaban “quemándose” es decir que llega un momento en el que no queda mucho por ver/ disfrutar. Para ello en ambos juegos tenemos un modo campaña para jugarlo siguiendo un orden concreto y por qué no, coger ideas para crear nuestros propios escenarios.
En el vetusto Batallitas contábamos con un total de seis escenarios listos para jugar mientras que en el nuevo Warfare vienen ocho. ¿Mejor? Según como se mire, ya que a falta de probarlos, el hecho de que solo existan dos bandos (en lugar de los cuatro del Batallitas) puede que le quite mucha variedad.

Conclusión final
En el Urban warfare tenemos más cosas, hay magia, cartas de objetos que pueden encontrarse entre la escenografía… Pero leer el Batallitas es un cachondeo continuo y además el juego funciona a pesar de su alta aleatoriedad.
En mi humilde y despreciable opinión, el viejo batallitas ofrece mas diversión rápida, menos quebraderos de cabeza y además deja el regustillo de estar jugando a un clásico, eso si, lejos de ventanas abiertas, por favor. El Urban warfare, en cambio, es un juego actual, moderno y bien presentado, también rápido sencillo y divertido, pero que nos deja con las ganas de que salga la primera expansión, seguramente con los necesarios Tintín macutes y que implicará, como no, dejarnos algo mas pasta en el proceso.


Conclusión final ya del todo
Ahora que me doy cuenta, esta comparativa ha sido una pifia porque al fin y al cabo el Batallitas lleva la tira descatalogado y salvo que uno lo tenga en un cajón, si quiere jugar a escaramuzas en el mundo de Fanhunter no tendrá mas remedio que pasar por el aro de este Urban Warfare. Pero que no se diga que por mi no ha sido. Y una última cosa: Aunque suponga algo más de trabajo, tanto los tableros como los pjs son adaptables de un juego al otro, así que quizás se puedan combinas ambos para crear el megajuego perfecto e insuperable. Pero eso quizás en otra entrada…

domingo, 11 de febrero de 2018

Grandes entrevistas: Adrien Faure



Puede que el nombre de Adrien Faure no os suene a la mayoría de vosotros, pero si añadimos el nombre de la banda de metal Ktulu o el del productor Stephan Kraemer la cosa ya cambia. Y es que Adrien es un músico con trayectoria que actualmente forma parte del Exili a Elba, una banda de la que ya hablé hace poco en esta entrada del blog. Con esta entrevista a la que amablemente ha accedido a someterse, pretendo profundizar un poco mas en el último disco de la banda y como no, en la figura de Adrien, no solo como músico si no también com friki, porque todos hemos tenido un pasado… Bienvenido Adrien, ponte cómodo y vamos con la primera pregunta:
 
Adrien, a la derecha, recibiendo el sol cual lagarto
Deus Ex Machina es el tercer disco de Exili a Elba, el cual ha supuesto un cambio de sonido respecto a anteriores trabajos, siendo éste más suave y con mayor presencia de instrumentos acústicos y toques de piano. ¿A qué se debe este giro en vuestro sonido? ¿Estáis buscando una nueva dirección o simplemente surgió así?
Diría que es un reflejo del punto en el que se encuentra la banda actualmente. Podríamos resumir nuestra trayectoria como la de una relación entre adolescentes:
Nos conocimos y en cuestión de pocos meses sacamos nuestro primer disco. En ese momento, nuestra prioridad era mostrar una actitud frente al panorama musical catalán; “esto es lo que sabemos hacer, lo hacemos muy bien y es lo que reivindicamos”.
Para el segundo disco, ya había quedado claro lo que podíamos hacer, pero seguíamos queriendo impresionar a “esa otra persona”, así llevamos nuestra actitud un poco más al extremo…
Y un buen día, nos miró y nos preguntó: “¿me quieres?”. Entonces escribimos el tercer disco. Digamos que ha sido pasar de mostrar una actitud, a mostrar emociones. Es un disco más íntimo, en cierto modo.
También me ha parecido oír en algún sitio que, en Cataluña, si no tocas folk o “pachanga”, no te comes un rosco; y que nosotros somos unos viciosos… pero mientras no metamos ukelele en nuestras canciones, no hay pruebas.

 Algunos de los temas de este disco suenan casi a cantautor, con voz, guitarra y poco más. ¿Es “Deus ex Machina” un disco de autor o de una banda perfectamente cohesionada?
En nuestro caso, no hay mucha diferencia. Exili a Elba intentamos funcionar como una sola persona; el problema es que se trata de una persona “tripolar” y cada uno aporta lo suyo. En este aspecto, nuestro productor, Roger Rodés, ha sabido unir todos los cabos y trenzar un disco homogéneo. Digamos que somos tres músicos egocéntricos, que toman indecisiones, con un excelente productor.

Bandas como Manel o Txarango están sonando también en comunidades de habla no catalana. Crees que a pesar de la que está cayendo en el sector político y cuñadista, a nivel musical hay mayor aceptación de la música en catalán?
No.

Y aqui le vemos en su etapa de adorador de Satán
Antes de Exili estuviste en Ktulu, una de las bandas insignia del metal extremo español. ¿Qué puedes contar sobre esa etapa? ¿Hay mucha diferencia con lo que llevas vivido con Exili?
Son dos mundos totalmente distintos. Incluso podría decir que yo mismo soy una persona totalmente distinta con Ktulu o con Exili a Elba.
Ktulu es pura agresividad. Es sacar toda la brutalidad que tienes dentro y multiplicarla por cada persona que tienes encima y en frente del escenario. Un concierto es una explosión de adrenalina que te causa placer puro y duro. Tanto es así, que pierdes el control y terminas con una lesión grave en las cervicales y te tienes que “retirar” del metal…
Para que esto funcione hay que vivir en acorde con este estado de ánimo, al menos durante lo que duran las giras. Es decir, nada de verdura, poco pescado y agua la justa.
Con Exili, hemos llegado a ir a darnos un bañito en la playa antes de un concierto… El Kraken aún se debe estar descojonando. 

Si nos remontamos más atrás aún, aparte de otros proyectos musicales como Nafka, fuiste el guitarrista de Mantra, una banda que llegó a grabar un disco en el extranjero con Stephan Kraemer como productor (Fishbone, Watcha, Loudblast o Gojira entre muchos otros) y que obtuvo muy buenas criticas en las revistas de la época. ¿Qué pasó al final con la banda?
Mantra fue mi primera gran ilusión, como un primer amor. La banda con la que nos teníamos que comer el mundo. Siempre la recordaré con mucho cariño y los que formábamos la banda no somos solo amigos, sino familia.
Lo que pasó fue que la ilusión y las expectativas eran infinitamente superiores a nuestras posibilidades; en todo caso a corto plazo y, a la edad que teníamos, los proyectos de futuro eran cosa de ciencia ficción. Pero, ¡que nos quiten lo “bailao”!

Volviendo al presente y a Exili. El sonido de este último disco es muy suave, pero al mismo tiempo evoca al rock de los sesenta en algunos temas. ¿Cuáles son tus influencias más directas a la hora de componer?
En cuanto a mi realidad musical, Deus Ex Machina ha coincidido con una etapa de redescubrimiento de músicas crudas, desnudas e híper-afectadas, como las canciones de Glenn Hansard, Eddie Vedder o Greg Holden.
A nivel personal, mi “musa” es la fantástica etapa que estoy viviendo junto a mi hijo y mi pareja.

Y así en general… ¿Cómo ves el panorama musical? ¿Crees que es más fácil ahora que hace 20 años el darse a conocer gracias a Internet? ¿O por el contrario las nuevas tecnologías han sobresaturado al público de nuevos sonidos y bandas?
Desde un punto de vista creativo, el panorama musical es infinito y hay calidad a raudales. Internet no es el responsable de esto, si no el tiempo.
En cuanto a la música como oficio, esta era y sigue siendo una soberana mierda indigna.

 Y ahora cambiamos de tercio para meternos en un tema más afín a este blog: Los juegos de rol y otras formas de entretenimiento lúdico. ¿Los conoces? ¿Has jugado a alguno?
He jugado a juegos de rol, y lo he disfrutado mucho! Desgraciadamente, nunca he tenido la oportunidad de jugar de forma continua, ya sea por ubicación o por tiempo. 

Es un problema común, desgraciadamente ¿Cual o cuales han sido esos juegos?
El juego en el que he tenido más continuidad ha sido el Ciberpunk (aunque el máster era muy cruel, y se cargaba a los personajes que daba gusto!).
A lo que sí que he dedicado más tiempo, ha sido al Magic. ¡Llegué a tener barajas invencibles! Pero a partir de la 6ª edición me fui desvinculando.
Actualmente, solo estoy viciado a un juego para móvil (Marvel batalla de superhéroes), pero esto ya es otra historia. 

Ahora vamos a pasar a la sección mágica
Si pudieses elegir un superpoder para utilizar en los conciertos, cuál de estos sería: ¿Volar, invisibilidad, visión de rayos x o parar el tiempo?
Para conciertos, rayos x. Sin duda. 

Si tuvieses la oportunidad de formar una banda con los músicos que tu eligieras de la historia (muertos incluidos e incluso vivos antes de pasarse al cristianismo), cuales serian y qué tipo de banda formarías?
 Haría improvisación libre con David Fiuczynski, Tom Morello, Glen Hansard, Aphex Twin, Les Claypool y Brain.
Luego nos iríamos todos juntos a ver un combate de lucha en barro de Frank Zappa contra John Zorn.

¡Me apunto al combate y apuesto todo a Zappa!
Ahora imagina que tienes un teléfono mágico con el que puedes hacer una llamada al Adrien de hace… 20 años, pero solo puedes decirle una frase. ¿Cuál sería?
¡Estudia! Y no dejes de lado nada que te apetezca, por un proyecto musical.
 
Si pudieses reencarnarte en uno de estos filósofos clásicos cual preferirías: Bud Spencer, Bruce Lee o Charles Bronson?
Sin duda, el más feliz debía ser Bud Spencer. 

Y ahora sí que sí, pasemos a la ronda relámpago que son cinco preguntas muy rápidas (de ahí su nombre) que deberás responder con un “Si”, “No” o “No me acuerdo” y nada más.

 ¿Alguna vez has tenido que rechazar a una fan ansiosa de sexo?
Sí 
¿Alguna vez le has sacudido a un fan con tu instrumento (musical)?
 ¿Alguna vez habéis protagonizado una guerra de bandas a lo The Warriors? 
No
 ¿Alguna vez no has podido evitar mover un poquito el pie mientras sonaba reguetón?
No
 ¿Alguna vez te has arrepentido de haber aceptado una entrevista?
No

Pues eso es todo. Mil gracias amigo por aceptar someterte a mi interrogatorio y que tengas mucha suerte en este difícil camino que has elegido.

Y para los que deseéis saber más acerca de Exili a Elba, ahí van un par de enlaces de interés:

domingo, 4 de febrero de 2018

Una pesadilla de rol.





Me siento a la mesa, coloco la pantalla oficial de Masque of red death correspondiente a la mejor edición del mejor juego de rol de la historia ante mi y carraspeo. En la mesa, mis cuatro jugadores favoritos de todos los tiempos esperan, revisando sus hojas de personaje a que comience la apasionante aventura en la que se verán sumidos. Siento algo de presión, pues de mi depende su diversión durante las siguientes dos o tres horas; yo debo garantizar su entretenimiento así como ser capaz de crear una atmósfera inmersiva y una trama en la que puedan participar hasta el punto de que la recuerden durante el resto de sus días. Estoy nervioso pero feliz. Carraspeo, recito de memorieta la introducción de la partida y luego me oculto tras la pantalla para buscar las fichas de algunos pnjs. Apenas tardo unos segundos pero cuando vuelvo a levantar la cabeza la única jugadora femenina del grupo ha desaparecido del mapa. No lo entiendo pero como nadie hace el mínimo caso, continuo con la partida.
Los ahora tres jugadores están explorando una pequeña aldea que parece abandonada, como si sus habitantes hubiesen salido por piernas repentinamente. No hay signos de violencia, las puertas ha quedado abiertas, hay cocinas todavía funcionando y puestos del mercado abandonados a su suerte. Pregunto a los jugadores qué van a hacer y descubro a dos de ellos jugando al magic en plena partida. Ignorándome. Apelo al único jugador que queda fiel a mi trama pero parece ausente. Le toco el hombro con un dedo a ver si reacciona pero cae fulminado con mi contacto, cayendo al suelo convertido en ceniza. Me agobio un poco, lo reconozco. Trato de llamar la atención de los otros dos pero no me hacen ni caso, así que frustrado empiezo a guardarlo todo en la caja de nuevo pero no cabe bien y se empiezan a doblar los libros, se rompe la pantalla, se pierden los dados, la sala entera parece replegarse sobre si misma y amenaza con aplastarme hasta que despierto con un grito de “¡No quiero mque encuentren mi cadáver junto a cartas de magic!”.
Mi mujer me da un codazo que me devuelve a la realidad y me dice:
-¿Otra vez esa pesadilla de rol?
Trato de conciliar el sueño de nuevo pero me resulta imposible, así que bajo a escribir una entrada de blog.

domingo, 28 de enero de 2018

A light in the bellfry




A día de hoy ya puedo gritar orgulloso a los cuatro vientos que soy el alegre poseedor de todos los suplementos de Ravenloft que aparecieron en caja, desde el “Realm of Terror” de 1990 hasta la caja de “Requiem: The grim Harvest” del 96. Pero hacerme con ellas no ha sido nada sencillo; aunque casi todas se pueden encontrar en eBay, sus precios ya son otra historia y hasta ahora me he negado a pagar cantidades abusivas por esos suplementos. Soy de la creencia que si quieres vender algo, tienes que ponerle un precio aceptable y si lo que buscas es especular, te dediques a los terrenitos. La cuestión es que llevo ya unos años acechando a vendedores internacionales (y alguno nacional) y hasta el momento encontré verdaderas gangas, com el anteriormente reseñado “The Nightmare lands” o las maravillosas cajas de “Castles Forlorn” o “Masque of Red Death”, pero la que no había manera era la que voy a mostrar hoy: “A Light in the Bellfry”.

Esta caja fue publicada en el 1995 y diseñada por William W. Connors, uno de los más prolíficos autores de TSR, y que contenía, como curiosidad, un CD de audio con sonidos ambientales para la partida. Pasote máximo. En teoría.

El caso es que me resultaba imposible encontrarla a precios inferiores a 100€ y por supuesto no estaba dispuesto a pagar esa cantidad, por lo que esperé y esperé hasta que encontré a un vendedor que la tenía por 60€ (+10 de gastos de envío). Seguía siendo más de lo que pensaba gastar en un suplemento de un juego al que posiblemente no volvería a jugar, así que lo dejé pasar. Curiosamente no se la compró nadie y en cambio la gente seguía pujando cantidades superiores a otros vendedores. Me pareció curioso y cuando ya me estaba arrepintiendo de haberla dejado escapar, el inteligentísimo sistema de eBay me advirtió de que el mismo vendedor la había vuelto a subir por el mismo precio. Y me lancé. Me hice con la caja y pasé los siguientes días sentado en el escalón de mi puerta esperando al cartero. Cuando por fin llegó, algo raro noté en el paquete: Era muy fino.

Por lo general las cajas de TSR contenían varios libros, mapas y cuanto contenido extra fuera necesario (cartas, dados, o como en este caso un CD) pero el “Light in the Bellfry” era una caja sospechosamente fina. Al abrirla me encontré con el susodicho CD, un mapa y una aventura de 32 páginas. Reconozco que me decepcioné. Esperaba más. Quizás otro libreto con ambientación, con monstruos… Otro mapa por lo menos. Y me quedó la sensación de que los buenos de TSR aprovecharon el gancho del CD para vender una caja que tranquilamente podría haberse servido como un libro normal con el mapa en el interior y el CD en el retractilado.
 
El contenido de la caja
Realmente no me he leído la aventura todavía, aunque así a primera vista es una mansión a modo de “dungeon” que viene detallada en el mapa desplegable y acompañada por un resumen de estadísticas de monstruos. Apenas cuatro páginas para ponernos en situación y a partir de ahí comienza la caza del nigromante en la Mansión Tengenor.


¿La sensación que me queda en el cuerpo? Que podría haber pagado 20€ por este módulo si no tuviera el CD y solo por ese accesorio me han sacado 50 extra. 50€ por un CD que tengo rodando en el reproductor ahora mismo y en el que solo se oye a un señor hablando muy en la onda de Orson Welles y con ruiditos de fondo. Y no, por si os lo preguntabais, no es música ambiental que pueda usarse en cualquier partida. Es exclusivo para jugar en ésta y con jugadores que dominen el inglés a la perfección.

Resumiendo: Estoy contento de tener esta caja en mis manos, pues completo parte de la colección, pero si lo llego a saber, quizás me compro una de esas que venden más baratas porque el CD se les ha perdido y ningún coleccionista las quiere.

martes, 16 de enero de 2018

Discos que me salen: Deus ex Machina (Exili a Elba)





Una de mis mayores frustraciones en la vida es la música. Lo intenté con la guitarra, lo intenté con la voz, estuve en un par de grupos (o tres) y al final, a pesar de relacionarme con muchos músicos, tuve que rendirme ante la evidencia de que yo no valía para eso, que la constancia y el esfuerzo no eran lo mío y que por lo menos, siempre me quedaría escribir. Hace muy poco conseguí quedar con un viejo amigo a quien hacía siglos que no veía (lo de siglos es una exageración, obviamente, aunque si demasiados años) el cual tocaba en una banda local en mis tiempos juveniles y que después de pasar por varias formaciones (entre ellas alguna banda con renombre a nivel nacional), se afincó en Barcelona donde toca el bajo actualmente en un trío de rock catalán llamado Exili a Elba. Aprovechando la tesitura de nuestro encuentro me hice con su último disco y al ponerlo a rodar en mi reproductor de CD (sí, soy un antiguo, lo reconozco) quedé gratamente sorprendido.

El sonido de este “Deus ex machina” se aleja del de sus anteriores trabajos en una dirección más suave, mas tranquila, como si la banda hubiese estado cogiendo carrerilla durante este tiempo para ahora dejarse llevar por la inercia y mostrar su lado más sincero. Todo el disco destila paz, desde los temas mas tranquilos, casi de cantautor como “Dies així”, Cou la sal” o “La guineu”, hasta los mas rockeros como “La preciosa Violeta”, mi favorito o “La nit anterior”, que perfectamente podría haberla tocado Marc Bolan en sus mejores tiempos. De este modo y sin abandonar su sonido característico pasamos de la melodía más personal acompañada prácticamente en solitario por la guitarra y la voz de Arnau desde la genial “Deus ex machina” que abre el disco a la épica “Caure al aigua”, la evocadora “Paraules d’una dona sàvia” y a terminar el disco con los sonidos casi gospel de “Un home amb molta sort”, todo ello acompañado por una base rítmica suave pero firme formada por Adrien al bajo y Miki a la batería.
Resumiendo, Deus ex machina es un disco de calidad, hecho por músicos que saben lo que hacen y que cuando termina, dan ganas de darle al play otra vez para descubrir los nuevos matices que aparecen con cada escucha. Un disco que recomiendo a todo el mundo y que no debería verse condicionado por el idioma, ya que Exili a Elba hacen Música así, en mayúsculas y eso está más allá de cualquier barrera idiomática o de estilos.

miércoles, 10 de enero de 2018

Magos y guerreros (la colección)





El año pasado decidí, aprovechando que tenía varios números de colecciones de librojuegos por mi casa remanentes de mi juventud pre-rolera, completar algunas de ellas buscando números de segunda mano por ahí. Para mi sorpresa, los libros mas caros y prohibitivos, véase Lobo Solitario, Lucha Ficción y La búsqueda del grial, no formaban parte de mis recuerdos, mientras que otras coles como La máquina del tiempo, El reto de las galaxias o la que ocupará esta entrada Magos y Guerreros eran relativamente fáciles de encontrar a precios más asequibles. Decidí empezar por El reto de las galaxias, de la cual solo me faltaban tres números y cuando me lancé a por Magos y Guerreros descubrí algo interesante: Susaeta había reeditado la colección con una edición de portadas brillantes y papel de calidad y no solo eso… Por lo visto no se vendieron y los estaban saldando a menos de la mitad de precio. Sin dudarlo me lancé a por ellos y al poco recibí en mi casa un bello expositor con los diez libros de la colección nuevecitos y flamantes. Eso fue antes de navidades y a día de hoy puedo anunciar orgulloso que los he leído todos, jugando con el mago, con el guerrero y probando todas las posibilidades que dan los libros. ¿Mi conclusión? Seguid leyendo.

La mecanica de juego de esta colección está más cerca del “Elige tu propia aventura” que de otras colecciones mas roleras como “Aventuras en la tierra media”. Al empezar la aventura se nos deja elegir si seremos el mago o el guerrero y en el segundo caso podremos llevar tres armas elegidas de nuestra armería, las cuales determinarán el éxito o fracaso de los futuros encuentros de combate; en el caso del mago, dispondremos siempre del libro de conjuros completo, pero deberemos elegir sabiamente cual lanzar en cada situación. Para resolver las situaciones complejas, en caso de ser cosas mundanas lanzaremos monedas al aire, determinando el o los resultados qué sucede en el futuro, mientras que si se trata de magia, el azar decidirá de otro modo, dependiendo de si hemos nacido un día par, si estamos leyendo por el día o la noche, etc… A mi personalmente, el uso del azar no me gusta demasiado ya que nadie nos impide volver atrás si no nos sale la tirada que queremos, pero aquí cada uno con su conciencia.

Por otro lado me ha llamado la atención que la colección no es obra de un solo autor como sucede con la del Reto de las galaxias por ejemplo, si no que son varios autores, entre ellos R.L. Stine (sí, el de la serie “Pesadillas”) los que aportan cada uno su peculiar estilo aunque sin alejarse demasiado de la relación mago-guerrero, que es el pilar basico de las aventuras. De este modo, según qué autor nos recompensará por ser cautos, otro buscará que actuemos de una forma mas decidida y otro será mucho mas aleatorio, auqne la diferecia entre ellos es bastante sutil. Personalmente, mi favorito es el antes nombrado Stine, no porque sea fan suyo ni nada, pero me parece que dota a sus historias de una atmosfera mucho mejor lograda y no se pierde demasiado en la “fantasía exagerada” de sus compañeros, los cuales son se cortan al poner ejércitos enteros de dragones, lobos voladores de dos cabezas, serpientes inmortales y otros bicharracos.

Al final debo decir que me han dejado muy buen sabor de boca estos libros, por el factor melancolía pero también por la frescura que creo que siguen manteniendo a día de hoy. Y aunque esté feo decirlo, si tuviese que quedarme con uno, ese sería “El desafío del caballero lobo” de R.L. Stine y que podría pasar por una aventura de Ravenloft sin problemas.

miércoles, 3 de enero de 2018

Lo que toca ahora




Otro año se nos va para no volver jamás de los jamases y otra vez llega ese momento ideal para hacer balance de qué ha sido el anterior y qué esperamos del que estrenamos. Es un ejercicio que se puede hacer en cualquier momento realmente, pero que en estas fechas cobra especial sentido, por lo que aquí dejaré esta reflexión escrita para que quede constancia de ella. Pero no voy a hablar del pasado ya que ha sido un buen año y no cambiaría nada, ni de planes de futuro generales (no pienso dejar de fumar ni adelgazar), si no de mis propósitos con los blogs para este año.

Como ya sabréis si me conocéis o me seguís un poco, tengo en estos momentos tres blogs activos y actualizándose de forma regular. El primero es éste, “El blog mediocre”, el primero y genuino y que me abrió la puerta a este mundillo; lleva abierto desde diciembre de 2009, lo que vienen a ser ocho años justos y cuenta con casi 500 entradas y más de cien mil visitas. Si nos paramos a pensar no son unas cifras demasiado alentadoras pues hay blogs con mucho menos tiempo y entradas que cuentan con el mismo número de visitas, pero tal como reza el título del mismo, la idea no era crear un blog para triunfar. ¿Y que planes tengo para él? Seguir adelante, simplemente. El blog mediocre es fácil de llevar; hablo de juegos, de música, de tebeos, películas… No me causa demasiada dificultad mantenerlo actualizado, por lo que vaticino que este 2018 va a seguir activo. ¿Cambios? Por supuesto. Me gustaría hablar más de música. Hace un par de semanas me encontré con un viejo amigo y estuvimos hablando durante horas, en las cuales me di cuenta de lo que nos puede llegar a definir la música, tanto a nivel personal como social y como la música que escuchamos cambia con nosotros. Es por ello que quiero hablar mas de música, no solo de esos discos que me marcaron si no también de nuevas adquisiciones, descubrimientos y por que no, añadir alguna entrevista a músicos con cierta trayectoria. Pero esto último ya se verá.

El blog “Jotacerosa”, que es el mas nuevo y el que abrí a raíz de la publicación de mi primer libro, me tiene algo desencantado. Fijándome en blogs de otros autores (es los que tienen blog porque la gran mayoría tienen páginas web propias) me doy cuenta de que tengo que trabajarlo muchísimo mas. Necesito más contenidos, otra estética, mayor accesibilidad a la página de compra de mis libros y en definitiva, hacerle un buen lavado de cara. Es por ello que este año debo ponerme las pilas con él. Cambio de diseño, más entradas, añadir críticas literarias… Algo.

Finalmente, como no, “El día del testículo” que es el blog que tiene menos lectores, menos coherente, menos serio y menos de todo, pero que a su vez es el que quizás mejor define quién soy y qué hago en Internet. Este blog es el que más se ha resentido de mi nueva faceta como escritor, ya que me exige cierto nivel de creatividad y ahora mismo ésta la tengo ocupada en otras cosas. Hace poco estuve repasando entradas antiguas y me di cuenta de que ya no escribo como antes, no le dedico el mismo tiempo, no busco fotos tan graciosas ni plasmo ideas tan interesantes. Pensé que quizás habría llegado el momento de poner el punto final a “El día del testículo” aunque sinceramente no es la primera vez que lo pienso. Me lo pensaré por lo tanto, pero lo que si tengo claro es que un blog como éste, con 400 entradas y 1300 comentarios no puede desaparecer sin más. Tengo alguna idea para darle el adiós como se merece, con una de esas cosas que hacen que el blog salte de la pantalla del ordenador y te atice en la cara sin esperártelo… Pero como he dicho ya desde el principio, todo esto no son más que simples propósitos de año nuevo.

De momento, me conformo con que este año que entra sea igual que el anterior, que me traiga buenos momentos, que no me abandone (aún mas) la salud y estar bien en general para poder seguir dándome de tortas con la vida, con el tiempo y con algún que otro camionero rebotado, por qué no.