viernes, 31 de agosto de 2018

Proyecto HeroQuest (introducción)


Yo, al igual que muchos de los que estamos metidos hoy en día en el mundillo de los juegos de rol, tablero o simplemente aficionados a la literatura de fantasía y ya peinamos canas (o nada en absoluto), entré en este mundillo gracias al juego de tablero HeroQuest que MB sacó en el año 1990 y que nos proporcionó nuestras primeras horas de diversión mazmorrera matando bichos, abriendo cofres y buscando la espada nosequé para acabar con el brujo nosequién. Después llegaron los juegos de rol de verdad, el D&D, el RuneQuest y otros muchísimos títulos que ocuparon nuestro tiempo libre en su momento y que ahora languidecen cubiertos de polvo en nuestras estanterías abarrotadas.

¿Y después qué?
Pasaron 25 años y la empresa sevillana Gamezone Miniatures anunció la edición del HeroQuest 25 aniversario a través de un crowdfunding en el que no participé por parecerme algo turbio y que al final, casi cinco años después, ha resultado ser un fracaso (que no estafa, ya que pienso que de serlo no se habría prolongado tanto en el tiempo) haciendo que el viejo HQ se revalorizara hasta alcanzar precios astronómicos de segunda mano y como no, que vuelva a estar en boca de todos.
Como ya he dicho, ni entré en el mecenazgo ni me interesaba adquirir el juego antiguo ya que creo que hay opciones más modernas, más baratas y más mejores en el mercado, pero la semana pasada algo cambió en mi corazón cuando quedé con mis viejos amigos de partidas (ver entrada anterior) y uno de ellos me comentó que tenía el HeroQuest pero que le faltaba la miniatura del brujo del caos, y como yo soy una persona de valor y arrojo legendarios, me metí en la gran red cual hacker del Shadowrun y comencé a buscar. Para mi sorpresa, el mercado de componentes sueltos de HQ está tan vivo que es posible hacerse con el juego completo con suma facilidad, sea entero o por piezas, y no solo eso. Por lo visto la comunidad heroquester es tan activa que hay multitud de tutoriales para hacérselo en casa a base de fotocopiadora, tijeras y pegamento. Me pareció bastante fascinante y me picó el gusanillo. Elinmisericorde  gusanillo de la nostalgia que tarde o temprano nos acabará devorando a todos.

¿Y ahora qué?
Ahora voy a marcarme como objetivo en mi vida tener el HeoQuest en mi casa, sea comprando, adaptando o creando las piezas necesarias para ello. Y como nada mola si no lo puedes enseñar, me he decidido a mostrar mis avances y adquisiciones en este blog, para gozo y deleite de todos vosotros, lectores ávidos de cosas. ¿Que no? ¿Que no hay gónadas? Ya lo veréis, ya.

4 comentarios:

  1. Creo que con una impresora 3D, podrías alcanzar este reto y otros de un calado similar.
    Impresora 3D. Me lo agradeceras toda la vida de miniaturas pinton.

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    1. Pero si no sé como funcionan las impresoras 2d... De momento es algo que no contemplo. Pero gracias.

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