miércoles, 2 de diciembre de 2015

El conato de Eldritch (turnos 7 y 8)

Nota previa: Para saber de qué va esto, hay que leer ésta entrada.

La delicada situación del continente americano.


Turno7
Silas y su grupo regresan de su heroica victoria en el Ártico y evitando Arkham (donde está el Retoño oscuro que les zurró en la ida), hacen un alto para descansar en una zona civilizada (Silas recupera un punto de vida y uno de cordura). Y aprovechando el descanso deciden pasarse por una librería en busca de ayuda para su cometido, pero solo consiguen perder el tiempo, que es justo lo que más necesitan en estos momentos (fruto de una tirada fallida a la hora de buscar entre los libros). Afortunadamente, parece que esta vez las estrellas se están quietas, y ningún infortunio sacude al mundo.

Turno 8
El valeroso grupo de héroes viaja hasta la ciudad de México, donde logran hacerse con una útil reliquia: La Biblia del rey Jaime, que les ayudará a mantener la cordura en los momentos clave. Más tarde, y antes de abandonar la ciudad, tienen un desagradable encuentro con unos matones de barrio (unos latin kings de esos, seguro), pero la fortaleza física de Silas, unida a su delicada salud mental, lo hacen un objetivo demasiado peligroso, y los matones deciden dejarlos en paz. Pero como suele decirse que la calma siempre precede a la tormenta, algo terrible y oscuro está a punto de suceder. Desde San Francisco llegan rumores de que una plaga zombi arrasa la ciudad (nota para próximas partidas: Nunca menospreciar a un zombi solitario, que puede liarla parda), pero incluso eso parece un mal menor comparado con lo que sucede bajo los océanos. Al parecer los repulsivos adoradores de Cthulhu han hallado la perdida Ry’leh y han devuelto a la vida a su señor. Así se cumplen los más terribles augurios y el mar se convierte en un hervidero de seres venidos de las más oscuras profundidades de la tierra y el espacio.

Aquí vemos a un profundo cachondeándose de Silas

 Nota de juego. Pues sí. Cthulhu ha resucitado y Silas no ha logrado resolver si uno de los tres misterios necesarios. Ahora las cosas se ponen muy chungas, ya que además de que cambian ligeramente las reglas del juego (ahora coger un barco, aunque sea uno de esos de pedales de las playas, es entregarse a la locura y el terror), Silas deberá resolver los tres misterios pendientes y luego darse de hostias con el mismo Cthulhu. No sé tu, Sesmero, pero yo lo veo mal…

7 comentarios:

  1. no pinta nada bien. Como no consiga que algún cazavampiros, gotzila o algo así le ayude, me temo que el mundo va a durar poco.
    Está resultando más ameno leer esto de lo que parecía al principio.Silas creo que no piensa lo mismo.

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  2. otro comentario. ¿biblia del rey Jaime?

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  3. Solo diré una cosa para solucionar tu problema... Pacific Rim

    ;P

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