viernes, 8 de abril de 2016

House on Gryphoon Hill





En el año 1986, cuatro años antes de que Ravenloft se convirtiera en un mundo de campaña, apareció de la mano de Tracy y Laura Hickman, ésta House on the Gryphoon Hill, que vendría a ser la segunda parte del mítico módulo Ravenloft de 1983.
Y aquí la cosa se ponía complicada, ya que si en Ravenloft los héroes debían encargarse de la “sencilla” tarea de asaltar un castillo y vencer a un vampiro, en ésta las cosas no iban a ser tan fáciles, al menos en la teoría.
Para empezar los pjs comenzaban enfermos y amnésicos perdidos en una taberna de Mordentshire, con recuerdos turbios y la mayor parte de su equipo perdido. A partir de ahí comenzarían una labor de recuperación de memoria y objetos a base de patearse el pueblo y descubrir los extraños incidentes que en él estaban sucediendo. Y hasta aquí puedo leer.
Pero lo curiosos de esta aventura no es el hecho de que al igual que su antecesora, la localización del malo (otra vez Strahd, aunque con ciertas variaciones) y las de los objetos necesarios para llevar a cabo la misión fueran aleatorias, sino que se puede jugar como segunda parte de Ravenloft (dando por supuesto que los personajes murieron en su lucha con Strahd) o, si uno lo prefiere y no siente miedo a la confusión y el agobio, simultáneamente a ésta, utilizando un cómodo sistema de flashbacks en las que los aturdidos héroes saltan de un módulo al otro pudiendo ser uno de los dos un simple sueño (o ambos) o siendo reales los dos.
Debo reconocer que, sin haberla jugado y habiéndola leído solo una vez, la cantidad de posibilidades, pnjs y demás, me ha echado un poco para atrás, pareciéndome algo complicada de dirigir así como de jugar. Aunque por otro lado, la cantidad de información y extras que contiene el módulo (mapas, notas, cartas…), así como la aparición estelar de Azalín, que pasaría de ser un simple siervo de Strahd a poseer su propio dominio en la Caja negra, hacen que me parezca una aventura muy atractiva.
Y ahora me hago la pregunta del millón: ¿La dirigiré alguna vez? Eso solo los poderes oscuros lo saben. Pero por el momento, hay que ver como luce en la estantería.
He aquí algunos de los componentes del libro.

4 comentarios:

  1. Lo bueno de las aventuras es que no envejecen en la estantería, siempre puede llegar un momento que sea perfecto para arbitrarla. Yo aún llevo esperando años poder terminar Expedición al Castillo Ravenloft...

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    1. Expedición es muy buena. Yo la dirigí en plan minicampaña (unas 5 sesiones) y lluego repetí en plan "one shot" con otro grupo de juego y la ventilamos en una tarde.

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  2. Otras, qué guay parece todo eso de los flashbacks y de ir reconstruyendo lo que ha ocurrido. Me parece muy original para ser de 1986. ¡Me han entrado de jugarla y desentrañar el misterio!

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    1. Pues ya sabes... En Ebay por poco más de 50€uritos, la tienes.
      Un saludo!

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