jueves, 17 de enero de 2013



Como veo que todo el mundo está comentando sus regalos de reyes en sus correspondientes blogs, yo no voy a ser menos y continuar con lo que ya comencé con la crítica literaria dos entradas más abajo, para analizar en profundidad mi segundo regalo: La caja de Caballeros Negros/ Espectros Condenadores del Warhammer Fantasía.
Como ya comenté en su instante, esta bonita caja incluye cinco miniaturas de caballería que, si se compran sin descuento-oferta-modificación alguna cuestan la “módica” cantidad de 27€. En ella se incluyen 5 corceles esqueléticos y las piezas para montar 5 jinetes esqueleto o 5 espectrillos. Mi idea era montar estos últimos, pero una vez vistas las miniaturas en las matrices, cambié a los esqueletos por ser más bonitos con diferencia.



 Los Caballeros negros (arriba) son esqueletos montados en esqueletos que corren que se las pelan y atizan de lo lindo con su "golpe letal".
Abajo, los Espectros condenadores son etéreos como el amor y se dedican a ataravesar literalmente las tropas enemigas para arrancarles el alma de cuajo en el proceso. Eso si, son tan frágiles como el amor (¿Había dicho amor ya?













Así que me pongo manos a la obra, monto primero los caballunos y después paso a los jinetes. Por supuesto, en el proceso voy dejando de lado aquellas piezas exclusivas de los espectros: Brazos con guadañas, piernas con túnicas en lugar de armaduras, lo mismo con los cuerpos, cabezas llameantes… Un momento, lo que está quedándose en las matrices no son “piezas sueltas” sino los espectros enteritos. Extrañado por tal idea, en terminar los Caballeros Negros me pongo con los espectros y allí los tengo: Cinco Espectros Condenadores, llameantes, furiosos… y espatarrados a más no poder sin caballo alguno que les sostenga. ¿Cómo puede ser? ¿Qué sentido tiene tal forma de vender un producto? Hasta que en mi celebrito se me enciende la bombilla de la sapiencia. “Muy astutos”, pienso. “Estos nos dejan con 5 miniaturas huérfanas de montura para que nos compremos los caballos por separado y así terminemos gastando más”. Pero cuál es mi sorpresa al entrar en la página de Games Workshop y descubrir que no se venden caballos esqueléticos sueltos. ¿Qué sentido tiene entonces? Ninguno que se me ocurra ahora mismo.
 
Si lo que quieren es vender más productos deberían, o bien vender caballos sueltos o poner ambas unidades en cajas distintas. Tal como está montado esto, la única opción para tener una unidad de cada es comprar dos cajas… Y quedarte con diez jinetes espatarrados. Pero yo soy un hombre de recursos y con la sangre tan fría como un hombre lagarto comiéndose un polo, así que cogí el teléfono y llamé llorando al dueño de “La última fortaleza” (una maravillosa tienda de miniaturas, en general, de Alicante) y le pedí ayuda de rodillas. El hombre, muy amablemente me explicó que yo era tonto y que lo mejor que podía hacer era comprar unos caballos élficos que por tamaño y estrechez, encajarían en mis espectros. Vi la luz (y también como se me esfumaban 13€ más) y así, he podido aprovechar por fin mis espectros, aunque monten sobre caballitos con trenzas en las crines.
En fin, un desastre de experiencia. Pero ya no me pillan más con el rollo ese de “Monta esto o lo otro, con total libertad, no te vamos a decir nada”. A partir de ahora habrá que informarse bien de qué lleva cada caja antes de comprarla.

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